Días para el próximo año Santo

viernes, 16 de junio de 2017

Las claves para hacer el Camino de Santiago si eres diabético

La Fundación para la Diabetes aconseja llevar insulina suficiente, reforzar los controles de glucosa y aumentar la hidratación, entre otras medidas

Cada vez son más quienes se plantean el reto de recorrer el Camino de Santiago y ser diabético no es ningún impedimento para hacerlo. Desde la Fundación para la Diabetes aseguran que las personas con esta enfermedad pueden hacer el Camino de Santiago de la misma manera y al mismo nivel que cualquier otra persona con sólo adoptar algunas precauciones antes y durante el viaje para mantener bajo control sus niveles de glucosa y disfrutar de la experiencia con seguridad. De hecho, aseguran que los diabéticos no sólo no han de renunciar a este tipo de retos físicos sino que deben incorporar la actividad física a su rutina diaria porque está demostrado que ello ayuda a controlar la diabetes tipo 1 y 2.
Antes del viaje
Entre las recomendaciones que ofrecen los expertos de la Fundación figuran algunas que son comunes a cualquiera que se plantee hacer el Camino, tenga o no diabetes, como comenzar un plan de entrenamiento regular y de intensidad progresiva al menos tres meses antes de iniciar el viaje para poder afrontar el reto en buenas condiciones físicas. 

Pero también hay otras específicas, como la importancia de informar al médico del viaje que se va a realizar y la distancia a recorrer para que pueda ajustar bien el tratamiento y asesore nutricionalmente a la persona. Por otra parte, si para llegar al lugar de salida de la primera etapa se va a coger un avión, es fundamental llevar un informe médico que acredite que se tiene diabetes y que es necesario llevar en el equipaje de mano la medicación y algunos dispositivos, ya sea el glucómetro, lancetas, bolígrafos de insulina, etcétera.

Se debe calcular la cantidad de insulina necesaria para los días que se estará en el Camino más una cantidad extra por si hay algún imprevisto

Además, es imprescindible viajar con la insulina suficiente. Los médicos aconsejan calcular la cantidad de insulina que hará falta para los días que se estará en el Camino y añadir una cantidad extra por si hay algún imprevisto. Además, puede ser conviente llevar neveras portátiles para mantener la medicación a la temperatura adecuada, pues no todos los albergues que hay a lo largo de la ruta disponen de frigorífico donde conservar el material. Sin olvidar meter en la mochila, un kit de emergencia de glucagón que permita contrarrestar una hipoglucemia severa, es decir, una hipotética situación en la que la bajada de azúcar en la sangre sea tal que no se puede administrar azúcar por vía oral. 

Por otra parte, y como ya se aconseja a todo aspirante a peregrino, hay que asegurarse de que se lleva el calzado adecuado, con sujección, bien adaptado ya por el uso, impermeable y transpirable,y también ropa cómoda y que pese poco.

Durante las etapas
 
Desde la Fundación para la Diabetes advierten que los cambios en los niveles de glucosa en sangre son habituales cuando se practica ejercicio físico o deporte, de modo que aconsejan a los peregrinos con diabetes medir la glucosa antes, durante y después de cada etapa para conocer y vigilar estas alteraciones. Y recomiendan completarlo con un control de glucemia antes de ir a dormir.
También es importante llevar a mano alimentos para remontar hipoglucemias, incluyendo hidratos de carbono de absorción rápida (azúcar, bebidas isotónicas, bebidas azucaradas, néctares de fruta...).
Conviene medir los niveles de glucosa antes, durante y después de cada etapa, y realizar un nuevo control antes de ir a dormir

Otra cuestión clave es hidratarse bien, bebiendo en torno a unos tres litros de líquidos al día (preferentemente agua), porque la hiperglucemia aumenta la eliminación de glucosa por la orina e incrementa con ello el riesgo de deshidratarse. La cantidad de líquido a ingerir puede variar en función de la duración o dureza de cada etapa o de las condiciones meteorológicas, y si se toman bebidas que no sean agua, hay que recordar mirar la etiqueta para comprobar los carbohidratos que se ingieren. 

Los peregrinos diabéticos han de extremar el cuidado de los pies y revisarlos después de cada etapa para detectar cualquier rozadura, hinchazón o herida

Y una vez finalizada cada etapa, todos los peregrinos, pero los diabéticos en particular, han de prestar atención y cuidados a los pies. Hay que revisarlos para detectar cualquier ampolla, rozadura, hinchazón o herida; lavarlos con agua y jabón neutro, hidratarlos adecuadamente, y cambiar las botas o calzado de caminar por unas sandalias. 

jueves, 15 de junio de 2017

Lanzan una campaña para luchar contra los atropellos de peregrinos en el Camino

Remarca la importancia de portar chalecos reflectantes, casco para las bicis y de circular en sentido contrario a los vehículos.

 Peregrina seguro es el nombre de la nueva campaña para concienciar de la necesidad de medidas de seguridad vial para los peregrinos que recorren el Camino de Santiago por sus diferentes rutas. Fue presentada ayer en el Centro Internacional de Atención al Peregrino, situado en la calle de Carretas de la capital gallega, por Rafael Sánchez Bargiela, gerente de la sociedad del plan Xacobeo; Manuel López Vázquez, representante de la asociación de Amigos del Camino; y Jeanne Picard, delegada de Stop Accidentes Galicia.

Se trata de la edición de un total de 40.000 folletos en cuatro idiomas que incluyen consejos básicos para recorrer con seguridad el Camino de Santiago. Entre otras recomendaciones, sugiere usar prendas reflectantes para hacerse ver, usar casco en el caso de los ciclistas, caminar y pedalear en sentido contrario al de la circulación y, al cruzar la carretera, poner la máxima atención en curvas y cambios de rasante.
 
Jeanne Picard indicó que en 2010 ya hubo una exitosa campaña similar pero consideró “indispensable enviar un nuevo mensaje a los peregrinos en materia de seguridad”. En este sentido, apuntó que “lo más importante es el peregrino que camina y que muchas veces, cansado y con ansias de llegar a su destino, no se siente responsable de su propia seguridad y se olvida de las medidas indispensables”. Picard también instó a los peregrinos a recordar que “lo más importante es llegar” y que la Ruta “hay que disfrutarla con seguridad”.

Fuente:  http://www.elcorreogallego.es

El emigrante que hizo 13 veces el Camino

Jesús García Ríos es un emigrante de Santa Comba, concretamente del lugar de Mourelle, que se marchó con 17 años a Río de Janeiro, donde reside buena parte del año, lugar que alterna con sus viajes a Galicia. Descubrió el Camino de Santiago por vez primera en 1999. Empleó veintidós días en hacerlo, y fue tal la atracción que sintió por la experiencia que le supuso realizar la Ruta Xacobea que no dudó en aprovechar sus estancias veraniegas en Galicia para echarse al Camino, donde ya es una persona querida por las repetidas ocasiones que lo ha completado. Ayer concluyó en el Obradoiro su decimotercera experiencia, que emprendió el pasado jueves en O Cebreiro. Esta vez mucho más corta que las demás, puesto que ha preferido no ausentarse tanto tiempo.

No se lo toma como una carrera por etapas. Para él es una forma de disfrute. Y aún le queda por pasárselo bien en las etapas que le aguardan: las que separan Santiago de Muxía, dado que en el santuario de A Virxe da Barca es donde suele finalizar sus últimas peregrinaciones. No sería nada extraño de no ser porque tiene 74 años. «Gústame camiñar, así que cando fago o Camiño non penso en nada, só en apreciar a paisaxe», confiesa Jesús. Casado, padre de dos hijos y con tres nietos, no duda en vivir cada mes de junio su particular pasión, saliendo a andar a la nada habitual hora cuatro de la madrugada.

Hace un año, por estas fechas, iniciaba su duodécima ruta a Compostela, desde Saint Jean Pied de Port hasta el Obradoiro, a los que suma uno más desde O Cebreiro. Todo ello acreditado, con sus correspondientes compostelas. Y menos mal, ya que así ha podido entrar en el Libro Guinness de los Récords. Y García Ríos es uno de los peregrinos que ha logrado las tres acreditaciones en un único año. 

«Espíritu de aventura»

Además de caminar, rutina en la que es experto, para él cobra especial importancia hacerlo solo. Dice que, como creyente que es, lo mueve la fe. Picado, eso sí, por el gusanillo «do espírito de aventura» y del «contacto coa xente», en una experiencia personal que va más allá del fenómeno religioso. Cada vez saca nuevas conclusiones de sus visitas a Santiago. Ha sido testigo de la evolución del Camino. Es memoria viva de los últimos años. En este caso, le ha llamado la atención especialmente que «hai máis xente nova que nunca, pero sobre todo moito español, cando outros anos era habitual ver máis estranxeiros». Por otro lado, como experto que es, nota otros cambios que se resumen en más aglomeraciones y más establecimientos pero, afirma, «o mesmo espírito».

No es tarea fácil prepararse para estas expediciones, por eso realiza largos paseos por la playa de la ciudad donde vive, en Niterói: «Tres veces por semana fago uns dezaoito quilómetros». Muestra García el mismo convencimiento para hablar del deporte que realiza que para afirmar que bien vale la pena la experiencia de realizar la ruta jacobea para disfrutar «da amizade e a convivencia inolvidable con outras xentes».

El intrépido peregrino xalleiro no tiene duda de la expansión del Camino a nivel internacional, pues él mismo lo conoció gracias al escritor Paulo Coelho, quien lo hizo en el año 1986 saliendo de Saint Jean Pied de Port hasta O Cebreiro, y que plasmó en la obra El peregrino de Compostela. Jesús llegó a conocer al propio Coelho en el restaurante donde trabajaba, el Copacabana-RJ.

miércoles, 14 de junio de 2017

El cruel Camino de Santiago de 'Pon', el burro que peregrina con sobrecarga



Denuncian a un peregrino francés que viaja junto al animal, con las forjas a reventar y "sin aliento"

Pon es el peregrino más vigilado del Camino de Santiago y no precisamente por disfrutar de la ruta que es Patrimonio de la Humanidad. Este burro de 21 años se ha convertido en el protagonista de la última iniciativa de Changes.org que ha generado otro movimiento de protesta en las redes sociales. Y es que el pollino francés, acompañado de su dueño, va a realizar los más de 700 kilómetros que separan Roncesvalles de Santiago de Compostela con unas pesadas alforjas mientras tira, además, de un carro.

Ha sido la asociación animalista Siguiendo tus huellas de Luarca (Asturias) ha sido la encargada de denunciar la situación con la que buscan que los gobiernos de País Vasco, Cantabria, Asturias y Galicia tomen cartas en el asunto y detengan el sufrido viaje de Pon. "Cada día vemos caminar sin aliento y sin fuerzas a Pon", explica la organización, "cargando con un gran cargamento a sus lomos y tirando de un carro también con carga". El grupo animalista apunta a que el borrico ya habría sufrido un desfallecimiento en Puente Arce (Cantabria). Allí se le habría retirado la carga "hasta pasar el sofocón y volver el camino". De hecho, los planes del propietario son los de completar un viaje de ida y vuelta entre la capital gallega y Francia: "su misión es hacer el camino de Santiago por el norte y volver a Francia por el camino francés".

Desde la puesta en marcha de la iniciativa en Change.org, la asociación animalista ha reunido ya más de 14.000 firmas, el 90% del total fijado como el objetivo. De hecho, la operación para salvar a Pon no se termina en la recogida de apoyos. Desde que la asociación animalista ha dado a conocer los hechos, han sido muchos los que se han puesto en contacto con Siguiendo tus huellas para dar parte de la fatigosa peregrinación del burro. El último punto en el que se le habría visto habría sido en Abadín, Lugo.

¿Qué hacer si ves a Pon?

La asociación explica en una de las respuestas a sus seguidores qué se debería hacer en el caso de que uno se encuentre a Pon y a su propietario en el Camino de Santiago.

Los pasos a seguir son realizar una llamada a la Policía Local o al Seprona de la zona para que le pidan al propietario de Pon el Certificado de Explotación Agraria (CEA), examinen la carga y los documentos que acrediten un examen veterinario que le permita el cambiar de comunidad autónoma a comunidad autónoma. De acuerdo con lo publicado por el diario La Nueva España, al burro y a su dueño lo han parado ya tres veces y, según ha trascendido, tiene las vacunas al día y el carné que permite ser tratado como animal de carga.

Pese a que la documentación está en orden y la peregrinación de Pon seguirá adelante, en Siguiendo tus huellas tienen claro que el burro sufre con la carga y que se trata de un claro caso de maltrato animal: "No existe ningún lugar en el mundo donde los animales sean considerados sujetos de derecho. Los derechos legales para los animales no existen. Mientras sean considerados propiedades todas las medidas legales que se tomen al respecto serán siempre en base a una propiedad y no en base a un sujeto de derecho. Por este motivo no existen Derechos Animales en ninguna legislación del mundo y en todos ellos están desprotegidos."

El burro salvaje, una especie en extinción

El asno, cuyo nombre científico es Equus africanus, es una especie salvaje en serio peligro de extinción y se prevé una desaparición inminente crítica. Pocos ejemplares viven en estado salvaje, sobre todo en África y su conservación se hace difícil por los continuos enfrentamientos armados en los que está sumido el continente africano.

Su domesticación se llevó a cabo hace 6000 años en el Norte de África y desde entonces han sido utilizados principalmente para trasladar cargas, sobretodo en el sector agrícola, en Europa y Asia occidental. En España se distinguen cuatro: el catalán, el zamorano-leonés, el mallorquín y el andaluz.

De 1.200.000 ejemplares que había en nuestro país al finalizar la Guerra Civil, en 2016 la población de burros no superaba los 75.000. Han desaparecido más de un millón de pollinos en los últimos 50 años. Muchos de ellos perecieron por las bombas. Otros, después de servir en pueblos y aldeas como medio transporte, acabaron convertidos en cecina en los tiempos del hambre

Los peregrinos del camino de Santiago ya tienen albergue en los Huertos

La localidad de los Huertos acaba de dotar al Camino de Santiago desde Madrid a su paso por la provincia de Segovia de un séptimo albergue, que se viene a sumar a los que ya funcionan en Zamarramala, Santa María la Real de Nieva, los dos de Nava de la Asunción, el de Coca y el de Villeguillo.

El albergue Virgen de las Vegas cumple todos los requisitos que exige la Junta como albergue no contributivo, pues se cobra solo un donativo de cinco euros por dormir y usar las instalaciones. Dispone de una estancia con cuatro camas en literas, baños, ducha, calefacción y microondas. El establecimiento ya está, además, dado de alta en la Asociación de Peregrinos del Camino de Madrid.

Con la visita al establecimiento del presidente de la Diputación, Francisco Vázquez, el Ayuntamiento de los Huertos ha dado por inaugurado su albergue, que lleva el nombre de “Virgen de las Vegas”. No obstante, en los últimos días ya han dormido en el recinto varios peregrinos, la mayoría de ellos extranjeros.

Añadiendo las cuatro nuevas plazas de este albergue de Los Huertos, los albergues del Camino de Santiago a su paso por Segovia suman ya 124 plazas. Los dos más grandes son el Villa de Nava, con 44, y el municipal de Peregrinos de Zamarramala, con 40. La Casa del Peregrino de Coca dispone de 16, el municipal de Villeguillo de diez, el Fuensanta de Santa María la Real de Nieva de seis y el municipal de Peregrinos de Nava de la Asunción de otras cuatro. En la provincia de Segovia hay otros 17 albergues, que suman en su conjunto 248 habitaciones y 1.336 plazas.

El alcalde de Los Huertos, Alonso Asenjo, ha recordado que hasta ahora, desde el albergue de Zamarramala hasta el de Santa María no había ningún recinto disponible para que pernoctaran los peregrinos de esta ruta del Camino de Santiago. De hecho, el Ayuntamiento cedía en alguna ocasión un salón municipal para que durmieran en el suelo.

Centro médico.
Junto al albergue, situado al lado de la Casa Consistorial, se sitúa el nuevo centro médico, que seguirá llevando el nombre del que fuera alcalde de la localidad y diputado provincial, Alfredo Monjas. El nuevo recinto dispone de una consulta para la doctora y otra para la enfermera y el podólogo. Antes, los tres debían compartir la misma.

Los nuevos servicios han sido sufragados mayoritariamente por el Ayuntamiento con ayuda de la Diputación. Con un coste total de 31.000 euros para ambas infraestructuras, la institución provincial ha aportado 12.000 mediante una subvención que ha llegado a través de la línea de ayudas establecida para ayuntamientos o edificios municipales

miércoles, 15 de febrero de 2017

"Todos los días nos llamaban locos en el Camino de Santiago, hacen falta más locos en la vida"

«Mi hermano 'Juanlu' es un superviviente. Si viajáramos a la selva africana y hubiera que comer cebra, comería cebra».

Vale, ¿pero y si viajasen a un planeta invadido por los zombis?
«... Se comería a los zombis».

'Juanlu' es Juan Luis Marfil (Granada, 1991) y tiene parálisis cerebral. Aunque apenas puede pronunciar unos pocos remedos de palabras, habla fluidamente con los ojos, los gestos, las risas y las carcajadas. Porque 'Juanlu' es una persona muy divertida. Se parte el pecho al escuchar a su hermano Óliver Marfil (Granada, 1996) referirse a él como un hipotético devorador de muertos vivientes.

En resumen, que Óliver y 'Juanlu', 'Juanlu' y Óliver -tanto monta, monta tanto-, son la monda. Cuesta imaginarlos 'rayados', pero entre el 13 de septiembre y el 22 de octubre de 2016 tuvieron algún momento malo. Normal. A lo largo y ancho de esos cuarenta días recorrieron el Camino de Santiago en el 'coche de San Fernando', o sea, a pulso. Y nunca mejor dicho, porque más de una vez la silla de ruedas de 'Juanlu' -tuneada para la ocasión- tuvo que viajar sobre los hombros de 'la ONU' de peregrinos -un croata, catalanes, una estadounidense, una italiana...- que se fueron sumando a la gesta de la pareja granadina en calidad de voluntarios. «Nos dijeron que nosotros éramos lo que ellos habían ido a buscar al Camino», recuerda Óliver.

La 'quijotada' -que contó con el apoyo de la oenegé 'La ciudad accesible' de Granada- arrancó en Roncesvalles. Llovía a cántaros y Ana, la madre de los aventureros, les seguía en una furgoneta por si las moscas. La familia que viaja unida, permanece unida. 

¿Cuántas veces les llamaron locos durante el Camino de Santiago?

«Muchas. Todos los días nos llamaban locos. Pero es que hacen falta más locos en la vida»
¿Y nadie intentó disuadirles para que no lo hicieran?

«No. Desde luego, nadie de la familia. Al contrario. Mi hermano es una de las personas más activas que conozco. Siempre ha practicado deporte, es muy sociable... Cada día hace una cosa nueva». 

La llegada de 'Juanlu' y Óliver 'Trip' -que es el alias que da nombre a su bitácora de trotamundos: olivertrip.com/blog/- a Santiago de Compostela fue antológica. Eran las cinco de la tarde. 'Juanlu' dio un grito que espantó a las palomas e impuso un silencio conmovedor en la plaza del Obradoiro. Y 'Juanlu' y Óliver lloraron como niños y como hombres. Luego, alguien descorchó una botella de cava -quizá fueron dos- y el silencio terminó. Y la vida continuó su curso. Sin límites. 

Lo que sigue son los 'momentazos' de la epopeya. 

¿El momento más feliz?

El momento más feliz fue también el momento más triste: cuando llegamos a Santiago y fuimos conscientes de que lo habíamos conseguido. Nos sentimos las personas más felices del mundo, pero no por haber llegado a Santiago, sino por haber tenido la oportunidad de vivir ese viaje y de conocer a todas las personas que conocimos. Y fue el momento más triste porque teníamos la sensación de que todo había acabado. Nuestra película, que parecía de fantasía, llegaba a su fin. 

¿El momento más amargo?

También la llegada a Santiago. Por un lado, estás lleno de emociones, pero, por otro, es el momento más amargo porque hay que separarse. El grupo se rompe temporalmente. Te queda la amargura de que se acaba la que ha sido tu forma de vida durante cuarenta días. 

¿Y el más duro?

Hemos tenido etapas muy, muy duras... Pero lo más duro de verdad es el conjunto de los 40 días, la fuerza mental y física que hemos tenido que sacar mi hermano y yo para afrontarlos. Descubrimos al superhéroe que llevábamos dentro. No sabíamos que teníamos esa fuerza mental y física. Nos levantábamos a las siete de la mañana para caminar una media de 25 kilómetros diarios. Terminábamos alrededor de las cinco de la tarde, pero igual te encontrabas con un albergue que no era accesible y tenías que subir veinte escaleras para ir al baño. Luego tenía que duchar a mi hermano y ducharme yo. Y después me ponía a editar los vídeos y a subirlos..., porque estábamos todo el día grabando. Coger el hábito de hacer todo eso fue lo más duro. 

¿Y el momento más tierno?

El amor. Durante este camino sin límites, se han visto reflejadas todas las formas de amor posible: el amor entre hermanos, el amor de una madre hacia sus hijos, el amor de una pareja, el amor de un grupo de amigos que se convierten en una familia... Sí, hemos visto todas las formas de amor en el Camino de Santiago.

¿Lo más complicado?

El Camino de Santiago no es accesible en muchos tramos, pero nuestro reto fue hacerlo siguiendo la ruta tradicional que siguen todos los peregrinos. Subimos a Cebreiro, a pesar de que todo el mundo que nos vio aquel día nos decía que era imposible, que no se podía hacer con una silla de ruedas. Hubo partes en que tuvimos que coger a mi hermano, porque era imposible pasar con la silla de ruedas. Otras tuvimos que utilizar cuerdas para tirar de ella. La silla se partió dos veces... Hemos vivido de todo.

¿Y lo más sencillo?

Pues que una vez que pasamos la prueba del primer día, que diluviaba y estábamos solos, el Camino nos dio todo lo que necesitábamos: la mejor gente para ayudarnos. Ni haciendo un 'casting' entre mil personas habría salido un equipo mejor. El viaje nos recompensó.

¿El momento más relajante?

Cuando terminabas una etapa y ya estabas duchado. Estábamos cansados pero disfrutábamos del buen ambiente que hay siempre en los albergues. Y, personalmente, cuando más me relajaba es cuando cerraba el vídeo.

¿El más irritante?

La gente pesimista, la gente que te dice que no lo hagas porque es imposible. 

¿Y el más tonto?

Algunas caídas que tuvo 'Juanlu', ja, ja, ja (el aludido también se ríe a carcajadas). Por ejemplo, conocimos a un hombre que iba en bicicleta y a 'Juanlu' se le ocurrió que enganchase la silla de ruedas con una cuerda para tirar de él. Y la silla se volcó. Fui corriendo hacia él, totalmente asustado: 'Se ha matado', pensaba. Cuando llegué hasta él, estaba tirado en el suelo. Tenía un chichón en la frente, pero se estaba descojonando de risa ('Juanlu' recuerda el 'momentazo' y el volumen de sus carcajadas aumenta todavía más). Si te caes, lo importante es levantarte con una sonrisa.

¿Y el momento más disparatado?

La locura que teníamos, todo el día para arriba, todo el día para abajo, ja, ja, ja.

¿El más erótico?

Ja, ja, ja... En el Camino había chicas muy guapas, pero tampoco teníamos tiempo para distraernos. En el Camino hay que estar muy centrado. Si te sales, ya no vuelves, ja, ja, ja.

¿El más aburrido?

Espero que nadie se moleste, pero los 300 kilómetros de la parte de Castilla era una línea recta y el paisaje era todo el rato igual... Además, era cuando más calor hacía. Pero nosotros pusimos un altavoz para ir escuchando música. Íbamos cantando y bailando. 

¿El momento más inolvidable? 

Cada una de las personas que hemos conocido. Cada día era especial para nosotros. Era imposible caer en la rutina. Siempre pasaba algo especial. 


jueves, 19 de enero de 2017

El Milagro de O´Cebreiro.

Cuenta a leyenda que alrededor  del año 1300, un campesino  muy piadoso que a pesar de la nieve y del frió, asistió a la misa celebrada por un cura de poca fe. Entonces la ostia se convirtió en carne y el vino en sangre.

También se narra la leyenda de la virgen, una preciosa talla del siglo XII, inclino su cabeza para contemplar este milagro que figura en las bulas de la época y que fue difundido por los peregrinos en toda Europa. En1486, asu paso por el lugar los Reyes Católicos, tuvieron conocimiento de el y donaron el relicario que se expone junto al cáliz, este milagro congrega a miles de personas cada ocho de Septiembre que acuden a contemplar el “Santo Grial”gallego.

El Cáliz del Santo Grial donde según la tradición se recogió la sangre de Cristo y una famosa Talla de la Virgen. El Cáliz y la Patena son afamadas piezas románicas del siglo XII. Este cáliz preside el escudo de Galicia y el simbolismo de este milagro, vinculado a la leyenda del Santo Grial, fue incorporado al escudo de Galicia.

Las claves para hacer el Camino de Santiago si eres diabético

La Fundación para la Diabetes aconseja llevar insulina suficiente, reforzar los controles de glucosa y aumentar la hidratación, entre otra...