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sábado, 21 de marzo de 2015

La Losilla, reliquias que peregrinan, Viejo Camino de Santiago por la provincia de León

Seis Historias y Leyendas El Viejo Camino de Santiago en la provincia de León: Esta semana los peregrinos del Viejo Camino de Santiago admiramos las Reliquias de La Losilla.

Salimos de Barrillos por la Puerta Gallega y llegamos a la Devesa de Boñar, en busca del antiguo monasterio de S. Millán. En una casa vimos la vieira, que indica que vamos por Buen Camino de Santiago.

Hicimos un descanso en el teleclub para revisar el recorrido, que seguimos por el Documento del año 902, que recoge el libro “Vexu Kamin” de D. Julián González Prieto.
 
Este documento nos sirve de guía, pues narra la peregrinación a Santiago, del cortejo real deLeodegundia (hermana del rey Alfonso III el Magno) y de su esposo García rey de Pamplona, desde donde inician la peregrinación. El texto señala la ruta y curiosidades del viaje, como un predecesor del Códice Calixtino. Se trata de una carta en latín, del abad Gundisalvo, del desaparecido monasterio de Viseo, próximo a la Valdorria leonesa, a su fundador San Froilán, que en el año 902 ya era obispo de León. Se tradujo a la “lengua de aquí”, es decir al leonés, por el monje Valerio en el año 1002.
 
Viajamos siguiendo un Documento que narra la peregrinación en el año 902 de la reina Leodegundia y su esposo, desde Navarra.
 
Dice así: “…por la puerta gallega
 fueron a San Adrián, donde estaba don 
Guisvado y su esposa Leuvina y les enseñó 
las obras del monasterio que estaba 
haciendo Don Alfonso y se bañaron en las 
fuentes y fueron hasta el castillo de 
Boñar donde descansaron y Don Guisvado les dio 
cuenta de la gran batalla que su abuelo 
don Ramiro ganó a los agarenos en 
collada próxima de Lotus o de los Muertos 
y las Doncellas que ya no temen ser 
entregadas como tributo al moro”  
 
¡Ay, Don Julián! ¡Cuánto me gustaría poder cotejar su libro con los pergaminos originales! Acabaríamos de un plumazo con las disputas de los historiadores por ubicar la contienda de Lotus, a la vez que podríamos decir a todos que el ignominioso tributo de las cien doncellas terminó aquí, en la Collada de los Muertos, junto a Boñar.
 
¿Quiénes eran Guisvado y Leuvina? el Conde Guisvado Braóliz era nieto de Ramiro I, por tanto primo de Alfonso III y de su hermana Leodegundia, cuyo peregrinar seguimos.
 
Alfonso III envió a Guisvado a Roma, para proteger al Papa Juan VIII de ataques del Islam. Hay que ser muy valiente para emprender un viaje de estas características ¡con la que estaba cayendo! Cuando llegaron a la Ciudad Eterna ya había pasado el peligro, pero el Santo Padre no le dejó marchar con las manos vacías y le regaló unas reliquias de San Adrián y Santa Natalia. El rey tomó parte de ellas para su querido conventín de San Adrián de Tuñón y otras, Guisvado y Leuvina para fundar el monasterio masculino de S. Adrián de Balneare y su iglesia mozárabe. Acontecimiento importante, pues a la consagración en el 920 acudieron los obispos Cixila y Fruminio y Fortis.
 
No encontramos rastro de monasterio en La Losilla. ¡No es de extrañar, estos hechos han ocurrido hace más de mil años! En aquellos tiempos la fundación de monasterios se completaba con la protección que los nobles hacían desde sus castillos, en este caso Guisvado desde el de Boñar, para que campesinos y hombres de guerra se aventuraran en la repoblación. El monasterio aglutinó el poblamiento primero aquí y luego en el Barrio del Balneario que hoy se llama S. Adrián, estableciendo un monasterio masculino y otro femenino, con sus iglesias y posesiones.
 
Nos detenemos a visitar los templos. Ya no existe la iglesia de Guisvado en la Losilla, se alza allí una de nueva planta que conserva lo que se recuperó de aquella. La que hay en San Adrián posee restos prerrománicos de gran valor. Se han incrustado en los muros, dos piedras escritas con adornos geométricos tallados a bisel. En una se lee que la iglesia está dedicada a S.Salvador, hecha por el abad Hermenegildo en la era de 1018, reinando Ramiro III. El copista estampó su nombre: Dominicus, la otra piedra contiene el del arquitecto, Ginu, datos que la hace única en su género. No queda mucho de su esplendor, una imagen del Salvador, la Virgen del altar mayor y otra más pequeñita.
 
San Adrián y Santa Natalia esposos y mártires en los primeros años del cristianismo, allá por el año 306 en Nicomedia (Turquia)
 
En cuanto a los restos de los Santos ¡fijaos qué peregrinar...de San Adrián y Santa Natalia, esposos de Nicomedia (Turquía) por el año 306!
 
Adrián era administrador de justicia para el emperador Maximiliano y cuando se encargaba de martirizar a unos cristianos, impresionado por su fe, se hace cristiano y se inscribe entre los condenados. Su esposa, que ya era cristiana, apoya su decisión de conversión, les atiende en el martirio y vela sus restos hasta la muerte. Luego las reliquias son trasladadas a Roma. Natalia viaja con una mano de su esposo entre las de ella y así la representa el pintor, en el lienzo que hay en el retablo de la iglesia de La Losilla. A su lado está su esposo con traje de militar romano.
 
El peregrinaje de sus restos comienza en el 891, cuando llegan de Roma. Y es que las reliquias eran objetos muy preciados en la época, imprescindibles para la fundación de iglesias y monasterios. Su devoción se extendía a medida que los fieles recibían favores o milagros y entonces nuevos monjes se establecían en nuevas tierras cristianizadas, creando nuevos monasterios bajo su protección.
 
Los peregrinos, nada más descubrirse la tumba del Apóstol en el 813, recorren el Viejo Camino de Santiago y van alentándose en tan largo caminar, con la veneración de reliquias que jalonan el trayecto, en cuyos lugares encuentran hospitalidad.
 
Las cosas cambian cuando el avance de la Reconquista permite a los peregrinos transitar por tierras más llanas. Entonces el Camino Francés irá acaparando los monasterios y las rentas de los del Viejo Camino hasta su total extinción.
 
En el año 1099 Urraca de Zamora hace donación de la Losilla a favor de San Pedro de Eslonza que se lleva parte de los restos de los santos y las rentas del monasterio. El priorato que quedó en La Losilla fue declinando paulatinamente, los restos pasan en 1268 de la Iglesia de La Losilla al templo de S. Adrián.
 
Me emocioné un poco cuando me mostraron una cajita con unos huesecillos que habían logrado conservar junto al altar y recordé entonces la inscripción casi escondida de una de las piedras: “hic jacent ossa duorum santorum per quos fecit dominus multa mirabilia” ¡Que así sea por siempre!
 
En 1835, con la desamortización de Mendizábal, el Monasterio de Eslonza se pierde y los restos vuelven a peregrinar. Gracias a la custodia de fray Antonio González (después párroco de Santa Olaja de Eslonza) son encomendados al monasterio de Sta María de Carbajal en 1878 donde reposan bajo el altar. ¡Hasta al Museo de Chicago ha llegado alguna reliquia! Que se exhibe en caja labrada y cuyos documentos y fotos vimos aquí.
 
Hicimos buenos amigos en La Losilla, que nos mostraron las iglesias y algunas curiosidades como las dos puertas del templo de S. Adrián, una de ellas cegada en la actualidad. Dicen que hubo una reina que tenía dos hijas, ninguna quería cederle el paso a la otra para entrar y salir del templo, por lo que se optó por la solución de hacer dos puertas.
 
Vimos el viejo balneario y las fuentes de aguas medicinales, que pienso yo que aliviarían las dolencias de los peregrinos, con curaciones que les parecerían milagrosas.
 
En su amabilidad, nos invitaron a dar una conferencia en la Sede de su Asociación Valdeleñar, para informar a todos los vecinos sobre el Viejo Camino de Santiago por la provincia de León y su importancia antes y ahora, cosa que hicimos con gusto.
 

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