Días para el próximo año Santo

viernes, 6 de marzo de 2015

El robledal sagrado que separa Lugo de Orense

El río Sil es testigo de lo bueno y lo malo de la cornisa cantábrica. Nace cerca de La Cueta (León) y tras atravesar la Reserva de la Biosfera del Valle de Laciana, de pureza casi virgen, se adentra en los pueblos mineros que tachonan el camino entre Villablino y Ponferrada formando innumerables meandros. Y es poco después de abandonar el Bierzo, en su siguiente parte del trayecto camino a desembocar en el Miño, cuando el Sil parece encontrar su mayor gloria. Encajonado entre cañones y escarpadas laderas, define el paisaje de la Ribeira Sacra.

La Ribeira Sacra es una zona de Galicia que delimita el sur de la provincia de Lugo y el norte de la de Orense. Casi como frontera natural. El Sil entra por el este y vierte sus aguas al Miño a medio camino entre la capital de la comarca, Monforte de Lemos, y el pueblo de Chantada.

http://cd00.epimg.net/cincodias/imagenes/2015/03/05/sentidos/1425560496_971996_1425560650_noticia_normal.jpg
Mirador en un cañón del río Sil
 Es la conjunción de ambos ríos la que da forma al entorno, salvaje y escarpado, y quizá sea eso mismo lo que determina el carácter de la población, que siempre ha tenido que luchar contra la incomunicación.

Ya los romanos, que tenían especial interés en el lugar por la riqueza aurífera del Sil y por ser vía de paso camino a Santiago desde Las Médulas bercianas, tuvieron que esforzarse con puentes y túneles para mejorar el tránsito por la zona, pues en los inviernos el puerto de O Cebreiro, el más conocido de la comarca, se llenaba de nieve y dificultaba el transporte.

Hay dos elementos de la Ribeira Sacra, más allá de su paisaje, que la convierten en atractiva para el turista: los monasterios y el vino.

Nada menos que 18 monasterios y templos son los que se pueden visitar en la región. Es la proliferación de los edificios religiosos lo que más llama la atención y lo que, en teoría, da nombre al lugar.

El hecho de que las riberas de los dos ríos protagonistas del paisaje, una presencia constante en la mirada del viajero, coincidan con este alto número de construcciones sagradas hizo pensar, durante mucho tiempo, que el nombre de Ribeira Sacra significaba, eso, ribera sagrada.

Sin embargo, una teoría más reciente, que parte de los años ochenta y del historiador Manuel Vidán, asegura que el topónimo tiene más que ver con la cultura celta, en la que se adoraba al roble, y su traducción más certera sería robledal sagrado.

En cuanto al vino, la Ribeira Sacra presume de producir los mejores tintos de Galicia. Con especial énfasis en el cultivo de la variedad mencía, también presente en las vecinas bodegas de El Bierzo o Cangas del Narcea, los viticultores del lugar han conseguido llevar su producción a los más de tres millones de litros actuales en sus casi 90 bodegas.

Además de ser el producto de referencia del lugar, el caso es que el vino también define el valor turístico de la Ribeira Sacra. Las viñas se sitúan en las laderas de los cañones entre los que discurren el Sil y el Miño, lo que hace que la vista sea muy particular. La vendimia ha de hacerse a mano y, de manera poco menos que heroica, se bajan las cestas con la uva hasta los medios de transporte que, en ocasiones, son las propias barcas en los ríos.

Por la Ribeira Sacra pasa, también, el Camino de Santiago. Lo hace por dos rutas diferentes. Una es el camino francés, probablemente el más transitado y popular, que corona el puerto de O Cebreiro. La otra es el conocido como camino de invierno, que pretende evitar al peregrino la dura ascensión, especialmente complicada en época invernal; el origen de esta vía alternativa es romano, pues se creó con el objetivo de la explotación aurífera del lugar.


No hay comentarios: