Días para el próximo año Santo

viernes, 15 de agosto de 2014

500 en la plaza del Obradoiro

El momento en el que 500 hermanos de la Vera Cruz de Alcalá del Río se dieron cita en tierras gallegas fue el culmen de nueve meses de trabajo y de más de 989 kilómetros repartidos en diferentes etapas. Momento que «difícilmente» olvidarán los que lo vivieron el pasado 9 de agosto cuando se dio por finalizado el proyecto Yo Camino, como señala su coordinador Mauricio Moreno. Ya con los hermanos en casa, «y sin que haya ocurrido ningún incidente», disfrutan de los mejores recuerdos de este especial Camino de Santiago.
 
El medio millar de hermanos de la Vera Cruz de Alcalá del Río
 a las puertas de la Catedral de Santiago de Compostela.
La idea comenzó a fraguarse «por noviembre del año pasado» con motivo de los preparativos de la celebración este año del 25 aniversario del Campamento de Verano que organiza la hermandad. La credencial se sacaría a nombre de la corporación y cada grupo de hermanos iría recorriendo las diferentes etapas hasta completar la ruta de la Vía de la Plata.

«Los primeros peregrinos partieron el 14 de febrero» y así en cada etapa, los grupos se han ido desplazando «dónde tenían que comenzar la siguiente, como una carrera de relevos», apunta Mauricio. En total más de 400 caminantes que han conseguido hacer a la Hermandad de la Vera Cruz de Alcalá del Río una peregrina muy especial.

Para terminar de poner el broche a esta iniciativa, el campamento de las bodas de plata se ha celebrado del 3 al 9 de agosto en el Colegio diocesano Pablo VI de Arúa, Ourense. Dado su carácter especial, en esta edición no se ha hecho separación por edades. Durante una semana, estos hermanos han compartido «formación en valores cristianos» siendo «muy especial» por unir a abuelos, padres e hijos en una misma experiencia, que ha contado con 220 personas.

La última expedición fue precisamente la realizada por este grupo del campamento, la número 40, desde Outerio hasta Santiago de Compostela, donde a 16 kilómetros de la ciudad se encontraron con otro grupo que también estaba finalizando la etapa.

«En plaza de Galicia», relata Moreno, se unieron más hermanos llegados directamente de Alcalá del Río hasta alcanzar las 500 personas. El recorrido hasta la Plaza del Obradoiro, por la calle Santiago, «se hizo con mucha emoción y con los cánticos entonados por los más jóvenes». Detrás del grupo, el coordinador portaba una bandera realizada especialmente para conmemorar el aniversario, quien se queda sin palabras para describir la «sensación vivida cuando toda la plaza quedó esperando la entrada de la bandera», que levantó el mayor de los júbilos entre el público. «Irrepetible», asegura en un último intento de transmitir la experiencia. Ya en la celebración de la Eucaristía, el deán dedicó unas «bonitas palabras a la hermandad» y el vuelo del botafumeiro se ofreció al Cristo de la Vera Cruz, María Santísima de las Angustias Coronada y el Santo Apóstol.

Desde los seis años del más joven hasta los 83 del mayor se abre un abanico de personas que han sido una andando en nombre de su hermandad para mostrar sus respetos al apóstol. Mauricio afirma que se ha tratado de una experiencia donde «muchas personas han dado lo mejor de sí».

miércoles, 13 de agosto de 2014

El Camino que recibirá a Merkel

Mucho antes que la canciller, llegaron a Compostela miles de alemanes. Es probable incluso que ella no sea la más popular.

Christian Boltanski no es cardiólogo, pero utiliza un fonendoscopio en la plaza del Obradoiro. El artista francés registra desde hace varios años veinte segundos de los latidos de cuantos se presten. El corazón del Camino de Santiago no parece un mal sitio para hacerlo. El sonido quedará archivado en la isla japonesa de Teshima. Quizá Ángela Merkel quiera grabar el suyo. A finales de este mes la canciller alemana viajará a Compostela y es probable que recorra los últimos metros de la ruta con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy.

Merkel no es la primera germana que llega a la capital gallega. Quizá ni siquiera sea la peregrina más conocida en su país. La adelantó hace un lustro Hape Kerkeling, humorista y presentador de televisión que, tras sufrir una sordera repentina y perder la vesícula, dijo: «Bueno, ¡me largo!». Cambió el mando a distancia por un bastón y terminó ante el Apóstol. Escribió cada etapa y publicó un libro que tituló con dicha exclamación. Vendió millones de ejemplares. 

Los extranjeros son mayoría consolidada en el Camino. Los germanos tienen buena culpa de ello. Hasta el 31 de julio fueron, tras los españoles, la nacionalidad que más «compostelas» -el diploma que acredita la andadura- recogió: 9.151. Italia es plata con 8.596, Portugal bronce con 6.942 y Estados Unidos se queda sin podio con 6.805. Todos tienen misa diaria en su lengua materna. Pueden, además, expiar sus pecados sin esforzarse en que el cura les entienda en otro idioma. Sus respectivas conferencias episcopales procuran sacerdotes durante buena parte del año a esta tarea.

Los alemanes madrugan

Quienes más madrugan —por eso tal vez Dios les ayude más— son los alemanes: a las 8.00 rezan «in der Kathedrale», en concreto en la «kapelle Christo de Burgos». Los franceses —quintos en el ranking—, un cuarto de hora después «dans la chapelle du Salvador». Los ingleses —que también pasaron de 2.000 peregrinos en los siete primeros meses de este año— se ven algo más tarde, a las 10.30, «in the Chapel of Our Lady of Soledad». Los italianos a las 10.45, de nuevo, «nella Cappella del Cristo di Burgos». «Europa entera se ha encontrado a sí misma alrededor de la memoria de Santiago, en los mismos siglos en los que ella se edificaba como continente homogéneo y unido espiritualmente. Por ello el mismo Goethe insinuará que la conciencia de Europa ha nacido peregrinando». Son palabras del hoy santo Juan Pablo II en 1982 en Compostela. «La peregrinación a Santiago fue uno de los elementos que favorecieron la comprensión mutua de pueblos europeos tan diferentes como latinos, germanos, celtas, anglosajones y eslavos», reflexionó el pontífice polaco. Este agosto se cumplen veinticinco años de su Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) en el Monte do Gozo, que supuso un antes y un después en el fenómeno contemporáneo jacobeo y en la pastoral juvenil de la Iglesia, según apuntó el cardenal Rouco hace pocos días.

Pero el Camino ha extendido sus procedencias a ambos lados del mundo. De Japón -con cuyas rutas espirituales está hermanada Galicia- proceden cada vez más peregrinos como el príncipe heredero Naruhito en 2013. Y en Corea del Sur hay un «boom». De allí son Jung Eun Lee y Seung Ryul Oh. Anotan sus nombres en la libreta y los deletrean para asegurarnos de la transcripción. Mientras esperan en la rúa do Vilar a recoger su acreditación, cuentan que han caminado treinta días desde Saint-Jean-Pied-de-Port y aunque «ha sido duro», a estos estudiantes de periodismo aún les quedan fuerzas para seguir hasta Finisterre. Antes de regresar, pasarán dos semanas en Barcelona. Conocieron el Camino gracias a la proliferación de novelas sobre este tema en su país. Seung menciona a Paulo Coelho, autor al que la peregrinación cambió su vida.

Ningún auge es espontáneo: detrás del norteamericano, por ejemplo, está la película «The Way», de la misma forma que los cursos internacionales de la Universidad de Santiago ayudan a promocionar el itinerario en lugares como Brasil, donde los responsables del Plan Xacobeo perciben un gran potencial.

En inglés hasta Sarria

La ruta no deja de bombear caminantes hasta el Obradoiro. Hacia las 9.30 entran a la plaza en familia Alfonso, Mari Ángeles, Cristina y Miguel. Después de cinco etapas desde Sarria, mínimo para lograr la «compostela», culminan su travesía. Los hijos se tumban mientras sus padres responden. Son de Talavera de la Reina y pasan unos días de sus vacaciones en el Camino. Les ha llovido bien y los albergues «están saturados». Según Alfonso, eso no fomenta el contacto: «Hay tanta gente que, como en las grandes ciudades, te aíslas».
 
Sola lo ha recorrido desde Roncesvalles Elisa Sigro, catalana de Aranjuez, 66 años, que pide ayuda para una fotografía ante la Puerta de Platerías. A cambio, también ella contesta: «No practico ninguna religión, pero me ha gustado asistir a misa en el Camino. Hay una magia. El idioma aquí es el inglés. Hasta Sarria apenas escuchas español».

El Camino está en 2014 por encima de los 130.000 peregrinos, un 9% más que hace un año. Un 54% no son españoles, aunque a las 14.00 horas una marabunta de la Vera Cruz de Alcalá del Río aparezca por la rúa Xelmírez al grito de «y si somos los mejores, ¿bueno y qué?». Antes, han discurrido por el último tramo antiguos alumnos de Herbón. Los capitanea el padre Carballo, el orensano que trabaja con el Papa Francisco. «Peregrinación, como tal, a pie, es esta», comenta relegando a Roma y a Jerusalén pese a su importancia. A ellas no se llega desgastando suela.

Hape Kerkeling señala en el penúltimo capítulo de su «best-seller» cómo un holandés le avanzó, en vísperas de su llegada a Compostela, que «en Santiago, a cada uno le espera el recibimiento que le corresponde». Lo que no podemos saber todavía es cuál es el que le espera a Ángela Merkel.

Fuente: http://www.abc.es

martes, 12 de agosto de 2014

«El Camino, una vida en 40 días»

Un equipo de seis personas filmó el documental del Camino.
Un párroco de Cuenca escribe un correo desde Phoenix. «Esto es una locura, pero queremos que alguien la filme. Sergio Fita». Enter. Enviado. Del otro lado del ordenador, Juan Manuel Cotelo, guionista, actor y desde el 2008 director de la productora Infinito más uno, nacida -afirma- con la única intención de difundir la palabra de Dios. La respuesta: «Nosotros también estamos algo locos. Hecho». El proyecto disparatado del que hablan no es otro que un giro a los documentales clásicos del peregrinaje a Santiago. Hastiado de que el Camino, en vez de perservarlo, se bifurque cada vez más hacia la pérdida de peso del sentido religoso, el turismo o, como le dijo un inglés en Monforte, «to party», Fita, que lleva tres años guiando una de las comunidades católicas de habla hispana en Arizona, decidió ser ejemplo de lo que para él «se adecúa al Camino».

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En su parroquia de Santa Ana realizó entrevistas para elegir a sus diez discípulos, todos varones de 20 a 30 años de familias de escasos recursos que querían encontrar el sentido de la vida al final del Camino de Santiago.

Un rival para «The Way»

A Sergio Fita, de 35 años, se le ocurrió la idea del documental cuando en la Jornada Mundial de la Juventud de Brasil vio a los jóvenes grabar vídeos para colgarlos en Youtube. Él quería hacer una producción a lo grande que reforzara el trasfondo de fe del Camino que no muestran las carteleras. «El referente cinematográfico que tenemos hoy y que animó a tantos americanos a visitar Santiago es The Way, y no es otra cosa que trekking por sitios bonitos. No aparece Dios», explica el párroco.

La ruta elegida por este Martin Sheen con sotana no podía ser el popular Camino Francés, que realizan el 80 % de los romeros que llegan a la Oficina del Peregrino. Sergio se decantó por la ruta del Norte y el Camino Primitivo. La razón: mostrar otras rutas a los americanos y que buscaban «un tipo de peregrinación solitaria, para rezar y pensar», justifica Sergio. Pero por si los 800 kilómetros estimados supieran a poco, añadió dos desvíos. Uno en Azpeitia, cuna de San Ignacio de Loyola, y otro en Santander, donde hicieron la ruta Lebaniega para ver la reliquia de la cruz de Cristo del monasterio de Santo Toribio. Una suma de 930 kilómetros que los caminantes ofrecieron a los 800 años del peregrinaje de San Francisco.

Más de un mes caminando

Los 35 días de marcha constante iniciados el 19 de junio fueron un reto para todos. Los romeros vivieron caídas, tendinitis, diarreas... «No puedo creer que lo hayamos logrado», se sorprende Pedro, uno de los peregrinos americanos. Durante el camino se desprendió de lo material, como de la guitarrita que llevaba para las misas. Pero el equipo de Infinito más uno tampoco lo tuvo mucho más fácil. Concibieron la grabación como si fuera la vuelta ciclista. «No les puedes pedir que paren», dice Cotelo, que junto a cinco personas más siguieron un ritmo de cinco kilómetros hora. Destacan la naturalidad de los jóvenes, que no temblaron cuando les brindaron cámaras para hacer algún selfievídeo. «Con ampollas, cansados, durmiendo en el suelo... lo último que te importa es la cámara», explica Pedro. Recuerda con cariño el silencio del Camino que se truncó en Melide, al incorporarse con los caminantes del Francés. «Ese día vimos más peregrinos que en los 33 anteriores. Había un molesto barullo», se queja el chico.

Como lo más bonito de la aventura destacan los Picos de Europa que abrazaron en escalada, sin desmerecer a la misa en el monte Ermua, más cerca del cielo que las propias nubes que veían a sus pies. Los fuegos del 24 de julio que disfrutaron al pisar Compostela mostraban el interior del grupo con pirotecnia.

Los resultados del documental en fase de financiación tampoco quedan atrás. «Mandaba fotos del paisaje a amigos y creían que era Escocia o Austria. No hay flamencas ni toros pero es España, y encantará a los americanos», dice el director. En total cien horas de cinta, 35 días de peregrinaje y tres en la capital que el párroco califica como «Vivir una vida en 40 días. Muchas fotos y entusiasmo en la niñez del inicio; el cansancio y las dudas del adulto con el paso de los días y la plenitud al ver la Catedral desde el Monte do Gozo que da la vejez».

Y el día 28 de julio, entre comidas de despedida que se transformaron en cenas y desayunos para estirar el momento del adiós entre el equipo y los chicos, se confirmó que lo único difícil de esta locura era, después de vivir lo vivido, volver a casa.

Fuente:  http://www.lavozdegalicia.es

ASION hara el Camino de Santiago junto a niños y adolescentes enfermos de cáncer y sus familias

ASION, Asociación de Padres de Niños con Cáncer, ha puesto en marcha, en su lucha contra el cáncer infantil, un proyecto pionero de esperanza y sensibilización para niños/adolescentes que han superado un cáncer.
 
Estos niños y adolescentes, junto a sus padres y hermanos quieren superar el reto de ser el primer grupo de niños con cáncer que hace el Camino de Santiago.

En este grupo participarán  algunos de los agentes implicados a lo largo de la enfermedad: médicos, psicólogos, voluntarios, como símbolo de que cada persona,  desde su labor,  cuenta en la lucha contra el cáncer infantil.

Una psicóloga acompañará y trabajará, durante todas las etapas del Camino, con las familias participantes en este reto, a fin de reforzarles en el comienzo de esta etapa hacia la normalidad.

Una señal del Camino de Santiago en uno de las paradas del camino y el logotipo de ASION

Ser un superviviente de cáncer significa enfrentarse a nuevos retos: retomar todas aquellas actividades e iniciativas  que  tuvieron que parar o aplazar para centrarse en el tratamiento intensivo.

ASION, dentro de las actividades programadas con motivo de su 25 aniversario, pone en marcha este proyecto para lograr, desde el optimismo y la esperanza, una mayor sensibilización de la sociedad sobre el cáncer infantil  y a la vez enviar un mensaje, a través de la experiencia de niños/adolescentes que han superado un cáncer;  que el cáncer puede curarse.

Otros objetivos de este Proyecto son dar a conocer la problemática que sufren las familias y la necesidad de dar respuesta a las mismas entre todos y  potenciar la completa recuperación de todos los miembros de las familias participantes. Para ello contaremos con la ayuda profesional de un psicólogo que trabajará con ellos en cada una de las etapas para descubrir su nuevo yo y mostrarlo al mundo.

El Camino tendrá como punto de partida la localidad madrileña de El Boalo, el día 2 de septiembre,  donde se efectuará una “etapa simbólica”, en la que nos acompañarán todas aquellas personas que quieran unirse a estos niños y adolescentes campeones.

Desde esta localidad madrileña un autocar recogerá a los integrantes del grupo de peregrinos para su traslado a Palas de Rei donde se iniciará la primera etapa. La etapa final, Pedrouzo a Santiago,  está prevista para el día 6 de septiembre donde se efectuará el último tramo que,  bordeando la fachada barroca de la catedral, finalizará en la imponente y ansiada plaza del Obradoiro.

Para la realización de este Proyecto habrá durante todo el trayecto del Camino vehículos de apoyo para los integrantes del  grupo.

El Camino de Santiago vuelve su mirada a los reyes de Aragón

Con un programa titulado Música para la coronación de los Reyes de Aragón en tiempos del Compromiso, Antigua Capilla Hispana y Ministriles de Marsias ofrecen esta noche un concierto en la catedral de Jaca (22.30 horas) dentro del Festival Internacional en el Camino de Santiago. Pondrán en escena un programaextraordinario confeccionado con motivo de la conmemoración del 600° aniversario del Compromiso de Caspe. Javier Ares dirige este concierto que pretende reconstruir el ambiente sonoro propio de las celebraciones litúrgicas de las coronaciones reales aragonesas en su marco natural, la Catedral del Salvador (La Seo), en donde se coronó Fernando I de Antequera en 1414. Este trabajo se basa en el Ceremonial de Consagración y Coronación de los Reyes de Aragón y en diversos códices musicales y manuscritos que recogen la diversos ejemplos de la monodia y polifonía de la Corona de Aragón en los siglos XIV y XV, junto a otros de tradición popular como pasaclaustros y marchas reales de carácter instrumental.

Dentro de la actuación, destaca el Llibre Vermell, una de las joyas más notables del Ars nova dentro de la Corona de Aragón, del que se han seleccionado dos virelais compuestos al estilo francés.

Fuente:  http://www.elperiodicodearagon.com

lunes, 11 de agosto de 2014

Todos los caminos llegan a Santiago

Razones que sólo entiende la fe. Afán de aventura. Curiosidad por el mundo. En la mañana del 24 de julio, víspera de la festividad de Santiago Apóstol y del Día de la Patria Gallega, cada peregrino tiene una respuesta distinta al preguntarle las razones por las que ha venido. Algunos aspiran a obtener la Compostela, el reconocimiento oficial de la Iglesia de que se ha peregrinado, y por eso Duce Lui, una brasileña de São Paulo, ha venido por el Camino Sanabrés —uno de los más pintorescos y difíciles— a pie “con Dios a su lado”. Es muy precisa: “Mis razones son estas: un 40% o un 45% es por razones de fe; el resto es la emoción del viaje, las sorpresas del camino, el compañerismo. Reparta usted como quiera. La gente quiere gente”.

La gente quiere gente. Y “cuantas más personas haya en Santiago, más vendrán de los más apartados rincones del planeta”, afirma José Luis Gayoso. Una tradición secular que arranca hacia el año 812 cuando Alfonso II, rey de Asturias, tuvo una revelación poética y política. En ese momento se descubre el sepulcro del Apóstol “a lo mejor sobre los huesos de Prisciliano”. Sea como fuere, este remoto hecho ha convertido este camino en algo más que una senda espiritual central en el pensamiento católico. Gayoso, un gallego jovial que regenta Casa Manolo, uno de los restaurantes preferidos por los peregrinos, no teme que la masificación pueda desvirtuar la verdad interior del camino. “La diferencia entre este año y el anterior es que vienen los mismos pero acompañados. Si antes un grupo traía 20 peregrinos, ahora viene con 70. Esto no hay quien lo pare, felizmente”, nos dice justo antes de atender un nutrido grupo de eslovacos.

“La gente viene buscando comodidades que no se pueden dar”, explica el dueño de un albergue de Villafranca del Bierzo

En Casa Manolo se come muy bien. Jesús Arias Jato, peregrino y hospitalero en Villafranca del Bierzo, nos recomienda encarecidamente los chipirones sin limpiar “por si alguno se ha comido una gamba”. Es un hombre atezado, en su rostro el tiempo ha excavado grietas de tristeza y felicidad. Amigo según me dice de Paulo Coelho algo tiene, sin embargo, de personaje de una novela de Álvaro Cunqueiro. Fue su abuela Generosa quien le transmitió la melancolía del Camino. En 1970 apenas llegaron a Santiago, en peregrinación, 68 personas; en 2014, este año, habían llegado a mediados de julio casi 200.000 (de ellos, 55.000 extranjeros). No estamos, además, en año jacobeo. Una eficacísima campaña publicitaria de la Xunta de Galicia, la existencia de muchísimas asociaciones de peregrinos en todo el mundo y el atractivo de una ciudad que propone un centro justo al lado del Finisterre, han renovado el milagro de los panes y de los peces.

Jesús Arias Jato, que se ve a sí mismo, y sin duda lo es, como un precursor de la renovada vitalidad del Camino, sí teme que la masificación acabe con la esencia del Camino. “El problema de hoy mismo”, asegura, “son las chinches y el wifi”. Dice que lo ve todos los días en su albergue de Villafranca del Bierzo, donde por cinco euros se tiene posada y comida. “La gente viene buscando comodidades que no se pueden dar ni por ese precio ni por ningún otro. Lo de las chinches en mi casa lo solucionamos todas las mañanas metiendo las sábanas en lejía. Pero las chinches reaparecen porque vienen de otro sitio. Hay gente que se preocupa más de tener conexión a internet que de limpiar como Dios manda. Llega un peregrino descalzo y yo le digo que, por razones de higiene, se tiene que calzar dentro del albergue. Protesta porque dice que ha hecho una promesa. Insisto en las normas de la casa. Después me pregunta si tenemos wifi y spa. Y yo ya sé que se ha descalzado 20 metros antes de llegar a mi casa”, asegura.

Marcelino, uno de los peregrinos más veteranos y populares del Camino. / Susana Muns

Lo cierto es que el Camino, como todo en este mundo, es susceptible a cualquier interpretación. Dulce Lui, que escucha atentamente a Jesús Arias Jato, también está de acuerdo en que determinadas comodidades son ociosas en un viaje que, siendo una peregrinación al sepulcro del Apóstol, también es un viaje al interior de uno mismo. “La principal razón por la que estoy aquí no te la he dicho aún: estoy aquí por encontrarme a mí misma”.

A nuestra conversación se une Raimund Joos, un autor alemán de guías de viaje especializado en el Camino de Santiago. Acaba de hacer el Camino de la Costa —que parte de Irún y recorre la cornisa cantábrica— para actualizar una de sus muchas guías. Me dice: “Lo cierto es que cada peregrino tiene su camino. El Camino Francés, que parte desde Roncesvalles y viene hasta Santiago por el interior, es verdad que se está convirtiendo en una ruta turística comercial. Soy católico y sé que incluso en una vía comercial se puede encontrar la revelación. Pero me preocupa que los peregrinos, muchos de ellos, ya no sigan el camino que proponía la Vía Láctea, sino el de la banda ancha de internet”.

Nuevos tiempos, nuevas costumbres. Joos critica que la Iglesia exija a los peregrinos, para conceder la Compostelana, al menos haber recorrido 100 kilómetros, a pie o a caballo, o 200 en bicicleta. “Esto cada vez se parece más a una prueba deportiva”, asegura, “y no todas las personas son iguales”. Miro a mí alrededor y veo multitud de personas. En grupo, las más; solitarias, algunas. Buscan algo que no se puede comprar y que sin embargo aquí dicen encontrarlo. Algo indefinible. Algo que para unos tiene que ver con la fe y para otros no. Para todos, pienso, la conciencia de ser uno mismo siendo por unos días otro. “Para ser peregrino hay que disfrazarse de peregrino; y en esa impostura a veces se encuentra la verdad”, me había dicho por la mañana un sacerdote irlandés afincado en Nueva York. “Todo se reduce al rito, también para un ateo como usted”, le entendí mientras me dejaba, con un gesto cortés, con la palabra en la boca.

El itinerario espiritual y verdadero parte de León a Oviedo y, de allí, llega a Santiago por Tineo y Grandas, dice un experto

No le pregunté al padre Peter si sus antepasados eran irlandeses. Estaba en la plaza del Obradoiro curándose las heridas de sus pies. Sonriente, con su sombrero de peregrino y sus trazas de pastor luterano, le pregunté si era católico. “Soy católico y de Colorado”, me contestó sorprendido disculpándose por no hablar español. “Soy el único de Colorado que no lo habla”, ironizó. Cuando le pregunté las razones por las que hacía el camino contestó: “En primer lugar, porque me he empeñado en ser santo y todos los días compruebo que no lo soy. En segundo, para acompañar a mis alumnos en este viaje alegre”, dice. Voces cristalinas quiebran el diamante del día:

Father Peter, Father Peter...

Me parece, por un momento, que las alumnas del padre Peter son como mariposas que en su vuelo inexacto se posan exactamente en el centro de la flor. Y el padre Peter me explica:

—Estamos en un curso de la Universidad de León. Uno de los atractivos de esta Universidad, para nosotros, es que está en el Camino de Santiago.

De León a un lado, como se decía antiguamente, también son los peregrinos de La Bañeza, de la Asociación Monte Urba. Hace ya dos años que partieron desde Alicante y este año lo retomaron de los alrededores de Ávila. “El Camino fue duro, muy duro, sobre todo por Sanabria y ahora nos toca disfrutar”, asegura una médica cuyo nombre apunté en una servilleta. “Es una experiencia muy intensa, es la sensación de estar vivos. ¿Por qué nos decidimos al Jubileo cuando estamos jubilados?", reflexiona en Los sobrinos del padre, un restaurante magnífico donde su dueño, todas las noches, echa con sus pequeños lápices las cuentas sobre el mármol de la barra. Tras darle vueltas al asunto, yo le digo: “Los sobrinos del padre, ¿no son los hijos del cura?”. Y él se ríe, azorrado con esa alegría con la que azorran tan sabiamente los gallegos.

En una esquina, en la rúa dos Loureiros, vuelvo a encontrarme con Raimund Joos. Va con prisa, que su vuelo parte para Alemania en unas horas. Le pregunto cuál, de todos los caminos, de todas las vías, es la mejor. Su respuesta no tiene desperdicio:

—Todas son buenas. Pero cada uno tiene la suya. Es evidente que quien echa a andar y llega, venga desde donde venga, ha venido por el buen camino sea cual sea el que ha escogido. Por el Camino Francés hoy se puede encontrar de todo: como te decía Jesús Arias Jato ayer, hasta albergues con un simulacro de spa. También albergues como el suyo, el Ave Fénix, que responden a lo que yo entiendo que debe de ser un albergue. Si yo tuviese un cliente que me dijese que quería hacer un camino espiritual, un camino difícil y verdadero, le recomendaría el primitivo, el que parte de León a Oviedo y desde la capital de Asturias, pasando por Tineo y Grandas, hasta Santiago.

A la espera de los fuegos, en la Praza da Pratería. / S. Muns
Raimund Joos se despide con la convicción de que, algún día, nos volveremos a encontrar. Echo a andar por las calles de Santiago y me encuentro con una manifestación nacionalista: sí, éste es el país de Santiago el Apóstol. También el de Rosalía de Castro, Alfonso Castelao y Otero Pedrayo. Los Reyes de España están alojados en el Hostal Reyes Católicos de la Plaza del Obradoiro donde ayer mismo vi el cielo arder en fuegos artificiales sobre el campo de estrellas de tantas esperanzas.

La policía, muy educada, controlaba para que nadie pasase a la plaza ningún escapulario que no fuese estrictamente peregrino. Por lo que observo —a un muchacho le dicen que no puede entrar con la bandera independentista— tampoco había mucho interés en hacerlo.

En el Derby, un café de Santiago donde Torrente Ballester se olvidó un poco de sí mismo, pienso que tenía razón Fernando Pessoa cuando decía que todo principio es involuntario. Partían de la Corte de Oviedo caballerías portando cartas a la Corte de Carlomagno en Estrasburgo. Beato de Liébana le confesaba a Alcuino de York su preocupación porque Elipando, Arzobispo Primado de todas las Españas, abrazase la causa del adopcionismo, esa que dice que las tres religiones —judía, cristiana, musulmana— fuesen simplemente tres perspectivas de una única religión verdadera. Decidieron entre los dos que no, que no era así y crearon Europa y su camino. También a Descartes, a Espinoza y a Carlos Marx.

Coreanos, iraquíes cristianos, austriacos, eslovacos, norteamericanos, egipcios coptos, portugueses, alemanes, brasileños... “La gente quiere gente”, como dijo Dulce Lui. Me imagino aquella primera peregrinación. Alfonso II llega a San Pedro de Nora, al lado de los estrechos límites de su reino, a escasos kilómetros de Oviedo, y echa a andar con los suyos siguiendo la Vía Láctea. Estoy, otra vez, en el restaurante Los sobrinos del padre. Zapatones y Marcelino, dos peregrinos entrañablemente profesionales, me confiesan en la terraza del local el secreto sin decírmelo:

—Siempre hemos estado aquí, esperándoos. Y como no veíais, fuimos a buscaros.

Alfonso II debió sentir lo mismo aquella mañana. Lo que me dice Jesús Arias Jato:

—Nadie pisa dos veces el mismo camino; pero todos pisamos el camino que otros han pisado.

La ruta de autocaravanas culminó el Camino de Santiago

Los participantes en la segunda Ruta de Autocaravanas Yakart Camino de Santiago llegaron esta mañana a su meta en la praza do Obradoiro tras un recorrido que durante diez días les llevó por las cuatro provincias gallegas visitando monumentos históricos y lugares de interés, descubriendo la gastronomía y las tradiciones locales. Esta segunda edición de la ruta ha estado dedicada al Camino de Invierno, por lo que los 85 participantes pudieron conocer el corazón de la Ribeira Sacra, navegando en catamarán por los cañones del Sil y catando los vinos de algunas de sus bodegas.

El responsable de Yakart Autocaravanas, Antonio Jul, calificó esta segunda ruta como intensa y destacó la belleza de los paisaes recoprridos, así como «el ambiente de esta edición, en la que «hemos disfrutado de una convivencia familiar magnífica». Jul avanzó que ya se está trabajando en la organización de la tercera edición, en la que las Rías Baixas y el Camino Portugués serán el eje central del recorrido.

La organización de la ruta, en al que participa la Asociación Gallega de Autocaravanas, señala que si bien Galicia es la comunidad española que cuenta con más áreas especializadas para autocaravanas, este tipo de turismo ecológico, sostenible y familiar que está en auge en Europa es todavía desconocido para una parte de la población.

Una ruta de peregrinación a la sombra del Camino de Santiago

La Vía Francígena, que lleva de Canterbury a Roma, no es tan prestigiosa como el archiconocido Camino de Santiago. Esta ruta de peregrina...