Días para el próximo año Santo

viernes, 21 de junio de 2013

El Camino de Santiago, ruta de divulgación de la ELA

Víctor Manuel Loira se ha topado con la esclerosis lateral amiotrófica de repente: su mujer, de 42 años, ha sido diagnosticada de ELA, un limitado club que en Galicia suma apenas medio centenar de personas, dos de las cuales están en la capital.
Por este motivo ha decidido hacer el Camino Portugués a Santiago en bicicleta, entre Oporto y Compostela, vestido con una camiseta con el eslogan "La ELA existe" y aprovechará sus paradas para repartir carteles alusivos a la enfermedad. Es una iniciativa personal con la que, por un lado, pretende contribuir a dar a conocer una enfermedad, la ELA, cuyas causas siguen siendo una incógnita y que, a día de hoy, no tiene cura y por otro, para concienciar a la sociedad de la necesidad de que apueste por dotar a estos enfermos de los recursos necesarios para mejorar su calidad de vida.
Será durante el fin de semana cuando Víctor Manuel, acompañado por unos amigos, se ponga a pedalear y a informar a todos los que quiera oírle sobre una realidad compleja que le afecta directamente y de la que cada día sabe más. Encarará la ruta jacobea este fin de semana, veinticuatro horas después de la celebración del Día Mundial de la ELA, que es hoy y que tiene precisamente de eslogan: "La ELA existe" .
Aunque en Pontevedra no hay una agrupación local, Víctor ha encontrado en la Asociación Galega de ELA (AGAELA) un referente para guiarse ante una de las dolencias degenerativas más severas.
La sanidad pública ofrece a los enfermos de ELA medicación puntera, incluso experimental, para tratar los síntomas de la enfermedad y no escatima tratamientos paliativos. Sin embargo, Víctor Manuel, echa de menos las limitaciones a la hora de suministrar soportes ortopédicos o que la administración no facilite medios de comunicación, como ordenadores, para cuando la enfermedad está avanzada. No hay que olvidar, apunta la Sociedad Gallega de Neurología, que estamos ante una enfermedad neurodegenerativa que afecta a la actividad motora, no a la sensibilidad o la inteligencia.
Loira se declara "muy preocupado" por la incidencia que puedan tener los "recortes" en la atención de la ELA.

miércoles, 19 de junio de 2013

La obra del AVE invade bosques y senderos del Camino de Santiago

La línea del AVE a la Meseta se abre paso en el entorno del impactante Macizo Central ourensano en donde ahora estallan al unísono el hormigón y los mesones. La ruta de los pueblos que circundan el Parque Natural de O Invernadeiro, apenas recuperado de los incendios que lo hicieron hervir por dentro en 2011, es un ir y venir de maquinaria pesada que entuba arroyos, invade bosques, acumula cascotes sobre las viviendas de alguna aldea, toma senderos del protegido Camino de Santiago y llena de polvo y de una leve prosperidad las gasolineras de los pueblos y ese florecimiento de los bares que la gran obra lleva (y después recoge) a todas partes.

La estación de servicio de Vilar de Barrio, del alcalde, está en el apogeo de su actividad. Los apenas 15 coches que diariamente paraban a repostar son una anécdota: los grandes tanques de las máquinas forman ahora colas que desbordan la capacidad de suministro. El AVE ha llevado esta puntual prosperidad al municipio. Y también la del bar Coca Cola Borrán, el primero en 40 años que recuerdan los habitantes en la estación del tren. Aunque entre el mismo Borrán que da nombre al súbito negocio y la aldea de Porto los potentes vehículos que cargan los andamios del progreso hayan destruido una parte de bosque autóctono: un paraje de 12.000 metros cuadrados de gran biodiversidad convertido en escombrera.

En Porto-Alemparte-Os Meaus se avecina una actuación similar.Está aprobado un estudio de impacto ambiental que preserva un souto integrado por casi una hectárea de castaños milenarios, robles, alisos, abedules y otras especies. Pero la adjudicataria necesita espacio. Le concedieron 190.000 metros cuadrados y le quedan pequeños: reclama 450.000, lo que supone meterle un bocado al castañar protegido. “Todo son incumplimientos de la normativa europea en una obra financiada con fondos comunitarios”, denuncia el presidente de Amigos da Terra, Xosé Santos, que responsabiliza a todas las Administraciones (Diputación, Xunta, Estado y las confederaciones hidrográficas del Duero y del Miño-Sil) de un “dejar hacer continuo” por los municipios de la alta montaña ourensana. “Hay una laxitud total que contrasta con las exigencias de otras comunidades”, remacha el ambientalista.

La Sociedade Galega de Historia Natural (SGHN) comparte esta crítica. Ya alertó el verano pasado de que con las “constantes” modificaciones del proyecto “se incumple el informe de impacto ambiental que fue aprobado” y pidió explicaciones a los organismos de cuenca y al Adif (el administrador de la infraestructura ferroviaria). La SGHN reclamó la paralización cautelar de esa masacre arbórea. “Solo cuentan los intereses económicos de las adjudicatarias”, protesta su presidente, Serafín González. Y coincide con Santos en que “una vez conseguida la adjudicación, las empresas empiezan a pedir modificaciones” del proyecto: “Es sistemático”.

La obra es insaciable. El tramo que bordea e incluso irrumpe en Red Natura comienza a adquirir una nueva fisonomía en Cerdedelo (Laza). Cambia hasta la orografía: la montaña se eleva por encima de su altura natural en un sobresaliente cucurucho formado por escombros.

Los cascotes constituyen una ruta por sí mismos. Ya sea irrumpiendo en soutos o provocando la desviación de algunos caminos de la Ruta de la Plata, pese a la Ley de Protección del Camino de Santiago, Patrimonio de la Humanidad y declarado por la UE Itinerario Cultural Europeo. Las escombreras siembran la falda del Macizo Central. Su número suele ser “inversamente proporcional al presupuesto”, destacan los ecologistas ese empecinamiento de la pobreza por enquistarse en sí misma. Y en el caso de la línea del AVE a la Meseta, Fomento ha aplicado este año un ahorro de 575 millones con lo que las empresas ajustan el gasto apretándole el cinturón al medio ambiente. Por eso el afluente del río Pequeno discurre entubado en Campobecerros. Y por eso la montaña de Cerdedelo está estrangulada por un zig-zag de pistas abiertas en todas las direcciones. Se trata de facilitar, economizando, los trabajos de las máquinas que construyen túneles a escasos metros de las viviendas. Los vecinos podrán ver pasar el tren como un suspiro, a 300 kilómetros por hora, pero no podrán subirse porque no parará ahí.

La Confederación Hidrográfica del Miño-Sil reconoce que ha habido “diversas afecciones” a los cauces (algunos se tiñeron de chocolate por el vertido de escombros) que “deberán ser restauradas”. Pero afirma que están en trámite otras autorizaciones “para varias obras complementarias”.

La ruta de los cascotes se consolida en Portocamba. Ahí los escombros se han hecho con el poder absoluto y asedian desde una cima sobre los tejados de las viviendas. Los vecinos negociaron con Adif la ocupación de una parte del monte mancomunado pero el administrador siguió comprando parcelas con la intención de agilizar, y abaratar, el trabajo. “Si hay un corrimiento de tierra el pueblo queda sepultado”, lamentan ahora los habitantes. “Nos alertaron desde Adif de que se nos podían caer las casas”, puntualizan dando por hecho que este será ya el último aliento que exhale el pueblo. En la puerta de entrada a O Invernadeiro el Café-bar Merendero de Campobecerros (que no alcanza los 30 vecinos) tiene a mediodía mesas suficientes para una boda. “Tenemos más de 100 clientes diarios”, reconoce la dueña la prosperidad del efímero presente mientras atiende a una Babel de acentos de distintas comunidades que se cruzan ante los cocidos de los platos en el mismo zig-zag de las pistas polvorientas que atraviesan la montaña. En los bajos de otras casas, emergen más bares.

domingo, 16 de junio de 2013

Un asesino en el Camino de Santiago

Agentes del Cuerpo Nacional de Policía, a petición de los Mossos d'Esquadra, arrestaron el pasado miércoles en un albergue de peregrinos de San Nicolás de Flüe de la localidad de Ponferrada a Juan M. V., de 66 años, acusado presuntamente de matar al hombre que a principios de mayo apareció muerto y en avanzado estado de descomposición en el interior de un piso del barrio barcelonés del Borne.
El sospechoso del crimen era el propietario del piso donde se localizó el cadáver y estaba en paradero desconocido desde aquel día. Finalmente, las pesquisas de los Mossos permitieron localizarlo realizando el Camino de Santiago, que había comenzado a realizar tras cometer el crimen. Así, J. M. Llegó el miércoles al albergue de San Nicolás de Flüe, dejó sus cosas como un peregrino más y salió a dar una vuelta por la ciudad. A su regreso, a última hora de la tarde, la policía le esperaba en el establecimiento y procedió a su detención.
Contactadas por este diario, fuentes de los Mossos d'Esquadra no quisieron hacer ningún comentario sobre el caso, que está aún bajo secreto de sumario. La víctima, un individuo de unos 50 años, había fallecido a causa de un fuerte golpe en la cabeza. El homicida había abandonado el cadáver en el interior del piso, donde no fue descubierto hasta que la Guardia Urbana, alertada por los vecinos, que se quejaban del mal olor que emanaba de la vivienda, echaron la puerta abajo y entraron.

Gran Canaria se prepara para el primer Camino de Santiago para familias

Gran Canaria se prepara para celebrar, del 23 al 24 de septiembre, el I Camino de Santiago #UP2U Project para los jóvenes y familias, qu...