Días para el próximo año Santo

viernes, 4 de octubre de 2013

Juanín, peregrino de la vida



Andrés Fernández Díaz Párroco de Lastres 

Ya terminó", mensaje escueto, pero que encerraba la noticia que, aunque esperada, nunca uno quisiera recibir: Juanín había llegado al final del camino de su vida en este mundo nuestro, él que tantas veces recorrió como peregrino el camino que conduce a Santiago de Compostela, llegaba en la madrugada del lunes, no al encuentro con el Apóstol, sino con el que da sentido a todo camino, a toda peregrinación, a toda vida cristiana, a Jesucristo el Salvador. Y nuestro querido Juanín llegaba con la credencial bien sellada, bien llena de sellos de servicio, de humildad, de amor y de paz, esperando recibir de manos del Salvador la Compostelana eterna, cuantas veces has repetido, amigo mío, ese dicho tan nuestro y a la vez de todo peregrino a Compostela "Quien va a Santiago y no al Salvador, visita al siervo y deja al Señor", pero esta vez no visitaste, amigo mío, al Salvador en nuestra "pia Ovetensis", sino que has ido al encuentro del que es Camino, Verdad y Vida: Jesús de Nazaret.

Polesu hasta lo más profundo de tu ser, preocupado por la Pola y por todo lo que la Pola era, profundas y férreas eran tus convicciones, pero nunca impuestas contra la razón y el servicio, preferías perder de ti, para que las cosas fuesen adelante. Amigo de tus amigos y enemigo de ti mismo y nunca, con conocimiento, de ninguno de los que como tú y yo compartimos la humana condición de ser criaturas.

Juan Manuel Rodríguez, delante del palacio Marqués de Santa Cruz.
Juan Manuel Rodríguez
Si queríamos encontrarte, de no estar en casa con los tuyos, con tu querida y amada esposa, con tus hijas y yernos, con tus nietos, o con tus hermanas, podíamos ir a buscarte a la casona, adonde el que esto escribe, de más rapacín, iba a buscar la leche, hoy convertida en un hermoso albergue de peregrinos, albergue por el que tanto luchaste, así como la recuperación y promoción del Camino de Santiago a su paso por el concejo de Siero, Sariego y Noreña, muchos fueron los desvelos, pero al final ahí está otra etapa conseguida y consolidada. Si no estabas allí, estarías haciendo el Camino de Santiago, o preparando alguna de las etapas que después los miembros de la asociación, que tú fundaste, fuesen realizando en ese año. ¡Que tampoco allí estabas!, no había que buscar más, tenemos que subir hasta la casa querida de todos los polesos, el asilo de los ancianos, regentado por la Congregación de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados, y digo asilo, no como algo peyorativo, sino que así me lo inculcaron desde mi más tierna infancia, asilo que acoge y hogar que cuida como una familia, como una casa más de la Pola. Allí lo tenemos, encerrado, preparando, acondicionando, mimando la niñita de sus ojos, el belén del asilo de Pola de Siero, con qué cariño y dedicación, con qué entusiasmo trabajando poco a poco en él siguiendo la estela de quien fuera el alma y el creador de este belén, el capellán de la casa, D. Belarmino Roza.

El belén de la Pola, la Tierra Santa Polesa, como así quiso que fuera y así nos lo transmitió nuestro querido D. Belarmino, que, con su sotana y su vara de bambú, nos lo enseñaba con ilusión y dedicación, una catequesis viva y que así debe seguir siendo, esa vara de bambú que tuve en mis manos, cuando en el año 1992, a la muerte de D. Belarmino, intentamos reabrir el belén y que después fuiste tú, y tu gran amor a esta obra, el que siguió y fue custodiando y mejorando, pero siempre con la misma idea que la del creador, que estabas ante un legado que había que mantener y compartir con todos, con los polesos y con los que de diversos lugares venían a contemplarlo.

De sobra sabías que esta obra monumental no era tuya, ni de una asociación, ni tan siquiera solamente de una Congregación, aunque ésta fuese tan querida para ti, como es la de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados, la cual custodia en su casa esta obra legada por D. Belarmino, sino que este belén es patrimonio toda Asturias y de todos los polesos, por lo que nos tocó a todos los que nos sentimos así, polesos, ayudar a la casa que lo custodia a que el espíritu del belén de D. Belarmino siga adelante, que fue en lo que tú trabajaste siempre, no una mera obra de arte, no un expositor de figuras, ni siquiera una simple réplica de Tierra Santa, sino algo más que eso, una catequesis viva y palpable de quien siendo todo un Dios se hizo hombre para salvarnos, y que desde las manos delicadas de D. Belarmino y tu constante preocupación y mantenimiento ha llegado hasta este tiempo. Alzo mi voz ahora, para que este legado siga teniendo el mismo sentido que hasta ahora ha tenido, la misma alma, la misma finalidad e intentemos dejar de lado todos otros intereses más mundanos e intentar todos preocuparnos por mantenerlo y transmitirlo a las generaciones venideras.

Querido amigo Juan, desde la presencia de Dios, que sé que en ella estás, porque creíste en su palabra, así me lo decías en días pasados: "Andrés, qué suerte tener fe, porque no tengo miedo a morirme, qué pena los pobres que no tienen fe y no tienen consuelo ante la muerte", pues bien, amigo, desde el lugar donde ahora te encuentras, quiero pedirte intercedas por todos nosotros y que esas ingratitudes humanas que a veces son las respuestas inmerecidas a un trabajo hecho desinteresadamente, silencioso y eficaz, te hayan acercado más a Dios en quien tanto has creído.

Querido amigo, gracias, gracias por tu amistad, tu testimonio de vida, tu testimonio en la enfermedad, de seguro que has escuchado de labios de Jesucristo: "entra siervo fiel y cumplidor, como has sido fiel en lo poco, te pondré al frente de lo mucho, entra en el gozo de tu Señor".
Juanín, descansa ya del Camino, feliz encuentro.


No hay comentarios:

'Sor bicicleta', la monja más veloz del Camino de Santiago, conquista la Red

A toda máquina y concentrada en su objetivo. Así va la protagonista del último vídeo que ha enamorado a las redes. Se trata de una monja en...