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jueves, 7 de febrero de 2013

Una docena de joyas del Románico en el Camino de Santiago

Con el descubrimiento de los supuestos restos del Apóstol Santiago cerca de Padrón y la necesidad de los reyes cristianos de dotar de unidad religiosa (ya que no había otra posible en aquel tiempo) a sus respectivos reinos, a partir de mediados del siglo IX se inician las peregrinaciones de todo el mundo cristiano a donde se supone que estaba el sepulcro, que se llamó Campus Stellae y que derivó en el Compostela actual.

Tanto los reyes astures como Carlomagno estaban muy interesados en evitar que los musulmanes continuaran su expansión territorial, así que les venía bien tener entretenidos a los caballeros de acá para allá marcando paquete la línea de los buenos.

Cuanto más atacaba Almanzor los reinos cristianos de la península ibérica, más se inquietaban los benedictinos de Cluny, centro de la cristiandad de la época. Así, decidieron edificar una serie de monasterios a lo largo de la línea que definía estos territorios y fomentar las peregrinaciones para desalentar a los musulmanes. Está claro que lo consiguieron.

Pero este no es un post de Historia, que es otro cantar… sino de Arte… de algunas de las edificaciones construidas al albur de la nueva ruta y que marcaban las distintas etapas que los peregrinos de todo el mundo hacían para alcanzar su meta: la tumba de Santiago el Mayor.

El Camino de Santiago vive su gran auge desde los siglos X hasta el XV, cuando la conquista de Granada hace que los reinos cristianos piensen más en la tajada que podían sacar por esos lares que en mantener a los monjes y pecadores dando vueltas por los inhóspitos caminos norteños. Con todo, el Camino nunca dejó de utilizarse y los peregrinos siguieron rindiendo pleitesía a Santiago.

En cualquier caso, que el Camino de Santiago sea hoy lo que es, hay que agradecérselo a Fraga.

En 1962, casualmente con la llegada del Manuel Fraga al Ministerio de Información y Turismo, se anuncia que se va a señalizar el Camino y aunque este primer intento de revitalizar la ruta y, por tanto, el turismo, falla, Fraga no ceja en su empeño de devolver a Galicia glorias pasadas. Lo termina consiguiendo en 1993, cuando era Presidente de la Xunta, aprovechando el jacobeo (cuando la festividad de Santiago cae en domingo y que tiene indulgencia plenaria para los peregrinos que terminen su viaje).

La campaña publicitaria y turística hizo que aquel año los peregrinos pasaran de apenas 10.000 en el año 1992 a casi 100.000 el año siguiente. Tal filón, como era de imaginar, no fue menospreciado por las autoridades de las Comunidades por las que el camino había transcurrido en los siglos medievales, que aprovecharon para limpiar y dar esplendor a sus respectivas rutas y llevarse algo del pastel.

De todo esto podríamos extraer infinidad de moralejas, pero, insisto: esto es un post de Arte, así que vamos a empezar por Navarra y, siguiendo el camino francés, el tradicional, si es que tal término cabe en este tinglado y haciendo paradiña en el camino del Salvador, llegaremos en doce etapas al ansiado Campus Stellae. Comenzamos:

1. Santa María de Eunate (Navarra)

Esta iglesia está en medio del campo en el lugar donde se juntan los caminos de Somport y de Roncesvalles.
Construida en el siglo XII, tiene planta octogonal (nada habitual en estos pagos) y está rodeada por una galería porticada de 22 arcos con capiteles decorados, que la hacen distinta a otras iglesias románicas. Fue hospital de peregrinos, cementerio, lugar de culto cristiano y se dice que santuario telúrico…
Eunate en euskera significa cien puertas


2. Catedral de Jaca (Huesca)

Se comienza a construir a finales del siglo XI como sede episcopal del reino de Aragón. Está considerada como una de las joyas del Románico peninsular, si bien lo que hoy podemos admirar dista de la edificación original.

De planta basilical, construida en piedra, se dispone en tres naves y tres ábsides, que, a su vez, están divididos en tres partes.

La profusa utilización de una decoración cilíndrica simulando los recuadros de ajedrez y denominada “taqueado jaqués” se extendió por el resto de edificios de la época a lo largo del Camino, como iremos viendo.
 

 

3. Monasterio de Leyre (Navarra)

Se tienen noticias de la existencia de un monasterio en Leyre desde el siglo IX. Ubicado en una balconada natural al sur de la Sierra de Leyre, el Monasterio destaca por ser una de las mas antiguas construcciones románicas de Navarra y que se han conservado en buen estado hasta nuestros días. De hecho, sigue siendo una abadía de monjes benedictinos, hoy dedicados en cuerpo al turismo, el canto gregoriano y la vida contemplativa y en alma a lo que ellos consideren oportuno.

Lo que era el antiguo monasterio se ha reconvertido en hotel-restaurante. El claustro románico desapareció en el abandono que el monasterio sufrió tras la desamortización del malvado Mendizábal entre mediados del siglo XIX y mediados del XX. y hoy sustituido por un patio. Pero la iglesia conserva el color medieval original: con su característico ábside, su cripta y su panteón de los Reyes de Pamplona.


4. Puente de la Reina (Navarra)

Único vestigio civil de cuantos vamos a hablar hoy. Y es que, como es lógico, tanto trasiego entre iglesia y abadía, requería de obras de ingeniería que sortearan los ríos del Camino.

Así, se erige este puente, del siglo XI, en la localidad homónima, en la provincia de Navarra, sobre el río Arga.

Tiene una longitud de 110 metros, con una calzada de 4 metros de anchura y está sostenido sobre 6 arcos de medio punto y 5 pilares.


5. Iglesia de San Bartolomé en Logroño (La Rioja)

Se comenzó a construir en el siglo XII hasta el siglo XIV, por lo que aúna distintos estilos: desde el románico hasta el gótico, pasando por el mudéjar.

Destaca la maravillosa portada ojival que contiene esculturas románicas con la vida del santo y algunos pasajes de la biblia.


6. Catedral de Santo Domingo de la Calzada (La Rioja)

La primitiva iglesia románica se construyó en el siglo XI y ha sufrido diversas modificaciones y ampliaciones desde entonces hasta el siglo XVIII, por lo que hoy es un pastiche de estilos.

Se concibió como una iglesia de peregrinaje, aprovechando el tirón que tenía el Camino de Santiago, y en ella se albergaron las reliquias de Santo Domingo de la Calzada propiamente dicho.

Cuenta la leyenda que en Santo Domingo de la Calzada cantó la gallina después de asada, cuento que os recomiendo.


7. Monasterio de Santa María Real de las Huelgas (Burgos)

La reina Leonor, esposa de Alfonso VIII de Castilla, comienza la construcción de este monasterio con el fin de que las mujeres pudieran alcanzar los mismos niveles de mando y poder que los hombres, al menos, en un reducto monacal…

De hecho, la abadesa llegó a disfrutar de autonomía sin parangón y un poder que sólo dependía del papa y estaba por encima de la curia episcopal. La abadesa, como mujer, no podía confesar, decir misa ni predicar, pero era ella quien daba las licencias para que los sacerdotes hicieran estos trabajos. La concesión era dada en nombre de Dios y de la Sede Apostólica. Era dueña de un señorío material y un señorío jurídico. Vamos, que hasta en medio del Camino de Santiago encontramos a precursoras del feminismo… en tiempos realmente oscuros había luz.


8. Villalcázar de Sirga (Palencia)

Esta villa perteneció a la orden del Temple y, tras la caída de esta orden, pasó a pertenecer a la de Santiago. Estuvo fortificada, a tenor de los restos de almenas que se han encontrado. El camino de Santiago se desvía un poco de su trazado natural para acercarse a este lugar y hacer parada en la Iglesia de Santa María, mencionada por Alfonso X en sus Cántigas a la Virgen.


9. San Martín de Tours, Frómista (Palencia)

Pequeña y maravillosa iglesia que se encuentra en el medio de un páramo que un día albergó también un monasterio, hoy desaparecido.

Planta basilical, con dos torres circulares, bóvedas de cañón, taqueado jaqués, no le falta detalle. Su construcción data del siglo XI y en su interior, actualmente, podemos ver una maqueta de su reconstrucción.


10. Colegiata de San Isidoro (León)

Seguimos avanzando por el camino y llegamos a la provincia de León, donde podemos admirar este conjunto en honor de San Isidoro de Sevilla, cuyos restos fueron trasladados en el siglo XI.

Si por algo hay que visitar esta Colegiata es por su Panteón con unos frescos sobre la Natividad, la Pasión y la Resurrección y otras pinturas alegóricas como los signos del zodíaco o un antiguo calendario agrícola.


11. Catedral de Oviedo (Asturias)

Decían que quien va a Santiago y no va al Salvador es como ver al criado sin ver al Señor… Y así, los asturianos se montaron su propia película sobre el Camino de Santiago y lograron desviar una de las rutas por sus tierrina…

El origen de este templo es prerrománico y del románico conserva las bóvedas y el apostolado de la Cámara Santa, donde se encuentran las reliquias de la Catedral (que incluyen un trozo del Santo Sudario), así como las cruces de la Victoria y de los Ángeles.

El apostolado de la Cámara Santa está compuesto por seis parejas de estatuas que se encuentran en las cuatro esquinas y una a cada lado en los muros a media distancia de las esquinas. En su tiempo estuvieron policromadas.


12. Catedral de Santiago de Compostela (A Coruña)

Y llegamos al final de nuestro viaje, la Catedral de Santiago, que alberga la tumba del apóstol…

De las cenizas en que convirtió la capilla primigenia el omnipresente Almanzor, azote de la cristiandad de la época, se reconstruyó la actual catedral, a partir del siglo XI.

Para admirar el Pórtico de la Gloria, obra maestra de la escultura del románico.


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