Días para el próximo año Santo

sábado, 14 de julio de 2012

Cambian carteles del Camino de Santiago entre Fisterra y Muxía para que los peregrinos vayan a los bares

El Camiño de Santiago, en el tramo final que une Muxía y Fisterra, hace, literalmente, eses, y no porque la vía sea especialmente tortuosa en esa zona, sino porque alguien se encargó en Lires (Cee) de alterar los indicadores para desviar a los caminantes. Los que buscan llegar al fin del mundo se pueden topar con un bar para tener que dar la vuelta después. No se trata de un hecho puntual, sino que se repite en distintos lugares de esa parroquia de Cee. En el casco urbano de Lires, al lado de la iglesia, un cartel con letra de imprenta indica el «Camino de Santiago por la costa» en cuatro idiomas, ruta que nada tiene que ver con la marcada en los mapas de los caminantes desde hace siglos.

A no muchos kilómetros, en el lugar de Canosa, alguien llegó incluso a arrancar de su sitio los mojones originales y pintar nuevas señales con pintura amarilla en las rocas. Quien las siga estará yendo en sentido contrario al que debería seguir.

Al albergue de Fisterra llegaron varios peregrinos en las últimas semanas quejándose de esas trampas puestas, dicen, para cazar a clientes en establecimientos hosteleros de la zona.

Técnicos del Xacobeo pasaron ya por allí para constatar los cambios, aunque por ahora la señalización no se ha corregido.

«Paréceme un atentado contra o Camiño físico, non se pode seguir así, isto está a alcanzar tintes surrealistas», lamenta Begoña Valdomar, hospitalera en Fisterra y presidenta de la Asociación de Amigos do Camiño, para quien agresiones de ese tipo ponen en peligro el futuro de una ruta que se ha convertido en uno de los focos más importantes de atracción de visitantes a la Costa da Morte.
Desde 1997, cuando se empezó a contabilizar el número de peregrinos que llegan a Fisterra, han alcanzado ese punto más de 130.000 caminantes procedentes de decenas de países. La picaresca de determinados hosteleros supone un riesgo para el prestigio de esa vía de peregrinación. Pero no solo quienes hacen el Camiño se han quejado de ese trato. También algunos vecinos de Lires se han puesto en contacto con Amigos do Camiño en busca de una solución.

Implicación municipal 

«Os concellos deberían coidar moito máis este tipo de cousas», asegura Valdomar, quien lamenta la falta de implicación en el cuidado de la ruta por parte de las administraciones locales.

«O Camiño é o futuro, empecemos por evitar estas barbaridades, é algo moi perigoso e serio, porque pódese acabar estragando todo», dice Valdomar.

El número de los que acaban la peregrinación en Fisterra y Muxía ha crecido exponencialmente en los últimos años, algo a lo que han contribuido las campañas de promoción y el boca a boca.

El tramo Santiago-Fisterra, menos congestionado que otros, es de los más valorados por los caminantes. No es la primera vez que surgen problemas. Durante años, los peregrinos tuvieron que desviarse kilómetros para poder atravesar el río Castro en Vaosilveiro, que ahora cuenta al fin con un puente. Además, en alguna ocasión algún particular decidió cerrar el paso a los peregrinos. La modificación de la señalización tampoco es algo nuevo, pero sí es la primera vez que se hace de un modo tan exagerado en un único punto.

domingo, 8 de julio de 2012

El electricista confesó que tuvo el Códice guardado en el maletero durante toda una tarde

El electricista Manuel Fernández Castiñeiras confesó antes de pasar a disposición judicial que había guardado el Códice Calixtino en el maletero de su viejo Xantia una tarde entera, informó una fuente próxima al caso.

"Sí, fui yo quien robó el libro. Me lo llevé el 4 de julio del año pasado, sobre las 12 de la mañana", contó a los investigadores el pasado 5 de julio este exempleado de la Catedral, que prestó sus servicios como autónomo hasta 2005 en el templo compostelano.

Horas antes de ser interrogado por el juez instructor, este técnico relató que había ido a misa y que accedió a esta estancia del archivo con las llaves que él tenía, hasta llegar al manuscrito del siglo XII envuelto en un paño rojo, informa la misma fuente.

Después, y tras tomarse un café y dar su habitual paseo, el electricista comió con su mujer y a última hora del día acudió al garaje de Milladoiro (A Coruña) en el que había dejado aparcado su viejo automóvil, de color verde, para sacar esta obra y trasladarla. 

 La comisión judicial lo localizó el pasado miércoles en una plaza de aparcamiento cerrada, que hacía las veces de trastero, propiedad de Castiñeiras y ubicada también en Milladoiro.

Este libro de un valor incalculable estaba envuelto en papeles de periódicos y bolsas, dentro de una caja de cartón.

Una cámara grabó al presunto autor material de la desaparición de este documento saliendo de la basílica compostelana ese 4 de julio y ataviado con un abrigo. En las imágenes captadas, ha señalado esta fuente, se aprecia "una especie de bulto", que solamente empezó a tomar sentido cuando las sospechas se centraron en "Manolo", como se le conoce.

El interrogatorio del juez

Al cuestionario del magistrado gallego José Antonio Vázquez Taín, el pasado día 6, el supuesto autor de la desaparición de esta joya histórica contestó con menos locuacidad, y más evasivas: "No sé", "quizás", "depende", fueron sus respuestas más repetidas.

Fernández Castiñeiras relató, según ha apuntado esta fuente, que las llaves se las habían proporcionado "los que mandaban allí", que en la Catedral "se dedicaba a robar todo el mundo" y que él se había enterado de esto "por rumores".

También que si había un Año Jacobeo, él sabía que "había menos control" sobre los donativos y ofrendas que entraban, "que eran muchas", añadió esta fuente. Asimismo, se esforzó por hacer ver que él era un "aldeano", un "pobre hombre".

Llevaba la cuenta de sus sustracciones

En el domicilio de Castiñeiras, los agentes intervinieron tres libros contables en los que este electricista habría marcado con fechas y cantidades cada uno de sus saqueos de "una manera minuciosa", informa esta fuente.

"Cada año está en un libro", apostilla, desde 2004 a 2006. "Según parece, es en 2004 cuando empezó a coger cantidades importantes de dinero", comenta la fuente. Al final de cada libro, en rojo, aparece la "cifra redondeada" de las ganancias obtenidas en esa anualidad, puntualiza.

La Policía encontró "un millón cien mil euros largo", pero "hay como 400.000 euros más, que constan en estas anotaciones, y no han sido localizados", subraya.

Fernández Castiñeiras, su mujer Remedios Nieto, y su hijo, Jesús Fernández Nieto, están encarcelados en la prisión coruñesa de Teixeiro. "Ninguno de ellos se ha mostrado proclive a colaborar. La mayor facilidad de palabra se dio en la confesión", manifiesta esta fuente.

Gran Canaria se prepara para el primer Camino de Santiago para familias

Gran Canaria se prepara para celebrar, del 23 al 24 de septiembre, el I Camino de Santiago #UP2U Project para los jóvenes y familias, qu...