Días para el próximo año Santo

viernes, 6 de julio de 2012

El secreto de los 24 escalones

Cuatro amigos adolescentes coinciden durante las vacaciones en un pequeño pueblo de montaña. Antes de comenzar una excursión, Marc, Andrea, Anna y Xavi deciden pasar por casa de Carlos, amigo de uno de ellos, un historiador que se encuentra en la zona realizando un estudio sobre los Cátaros. Carlos les explica que ha encontrado un pergamino medieval.


Al analizar el documento, descubren que indica el camino al “cementerio de los 24 escalones”, lugar en el que, según cuenta una leyenda, se enterró también “la medalla del pescador”, objeto de valor incalculable. Los chicos se toman la búsqueda del cementerio como una actividad divertida y deciden intentar encontrarlo por su cuenta. Pero los ladrones de arte, que andan tras la búsqueda del lugar, no están dispuestos a perder la pista que pueda llevarles a descubrir uno de los objetos más codiciados por los coleccionistas; necesitan el pergamino y harán cualquier cosa para conseguirlo.

Fecha de estreno: 6 de julio de 2012





jueves, 5 de julio de 2012

El arzobispo de Santiago y el deán de la catedral confirman la autenticidad del Códice Calixtino

l arzobispo de Santiago y el deán de la Catedral han podido esta tarde volver a pasar las páginas del Códice Calixtino. Tras ser localizado este mediodía en un garaje de O Milladoiro, la policía ha llevado el manuscrito hasta la catedral para que el arzobispo Julián Barrio y el deán José María Díaz pudieran comprobar su autenticidad. El Códice Calixtino permanecerá bajo custodia policial hasta el viernes, cuando está previsto que vuelva a la Catedral.

Después del acto de comprobación de la autenticidad del Códice Calixtino, el deán compostelano aseguró que desde hace tiempo solo se seguía una pista en el robo del incunable. «Hace ya tiempo que había una pista única y teníamos certeza absoluta de la persona que lo había sustraído», comentó José María Díaz. «Está en un estado de conservación perfecto, incluso hasta con los mismos registros que yo personalmente le había puesto la última vez que lo manejé», comentó el deán.

El Códice Calixtino ha sido encontrado envuelto en una bolsa de plástico y, a primera vista, en perfecto estado, oculto en un garaje de O Milladoiro, cerca Santiago, del que la Policía desconocía su existencia y que habría sido revelada por uno de los cuatro detenidos por el robo en el transcurso de los interrogatorios que se están llevando a cabo desde que ayer se produjesen los arrestos.

La aparición del Códice Calixtino ha disipado la principal preocupación de los investigadores, que era que el manuscrito hubiese sido vendido o destruido. Por ello, cuando lo han visto ante sus ojos, entre los agentes de la Brigada de Patrimonio Histórico y del propio juez instructor, José Antonio Vázquez Taín, se han producido escenas de auténtica euforia y alegría. El Códice Calixtino ha sido sacado del garaje de O Milladoiro sobre las 16.45 horas, en medio de una enorme expectación. Se encontraba en el primer trastero dentro del inmueble.

Además del manuscrito, en el garaje también apareció una maleta con libros más pequeños y varias bandejas de plata

Un año después de la desaparición del códice, el pasado 5 de julio del 2011, la Brigada de Patrimonio de la Policía Nacional hizo ayer las primeras detenciones en relación con el caso. El principal sospechoso del robo es José Manuel Fernández Castiñeiras, un técnico electricista residente en Milladoiro que trabajó durante más de 25 años como autónomo en el templo compostelano y llegó a falsificar un documento laboral para simular ser un trabajador fijo contratado en la catedral. Poco antes del 2009, y ante una regulación de empleo, desde el templo se rompió la relación laboral que mantenían con él. Fuentes de la catedral avanzan, sin embargo, que, después de que dejase de trabajar allí, el detenido acudía todos los días al lugar sin ningún cometido específico. El antiguo trabajador reclamó incluso 40.000 euros por despido improcedente.

Junto a José Manuel Fernández Castiñeiras, arrestado en la calle, también han sido capturados, en el domicilio familiar de Milladoiro (Ames), su mujer, María Remedios Nieto Mayo, y su hijo, Jesús Fernández Nieto, y la supuesta novia de este último, María Jesús Quinteiro Seoane, en la residencia de sus progenitores. Los tres podrían tener la consideración de cómplices. Los cuatro detenidos por el robo del Códice Calixtino se encuentran en la comisaría de Santiago de Compostela, y mañana pasarán a disposición judicial, según el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia.

Los detenidos tenían en su poder uno de los Libros de las Horas también sustraído, llaves de la catedral y 1,2 millones de euros

La policía vigilaba al antiguo trabajador del templo desde hace tiempo y a lo largo de esta semana los agentes han realizado varios registros en en domicilios, garajes y trasteros de Santiago, O Milladoiro, Negreira y O Grove por el robo del Códice Calixtino, en los que se han encontrado ocho copias del Códice, libros religiosos antiguos de gran valor -entre ellos, uno de los Libros de las Horas, cuya desaparición también fue denunciada por el deán de la catedral-, documentación relacionada con los responsables y religiosos del templo compostelano, correspondencia de los canónigos, llaves de acceso a dependencias de la catedral, una gran cantidad de monedas y otros objetos artísticos procedentes del lugar y 1.200.000 euros en dos inmuebles distintos .

La policía y el juez instructor del caso, José Antonio Vázquez Taín, continuaron con los registros hasta las 04.30 horas.

El ladrón fue vigilado durante un año

Durante todo este año, el extrabajador de la catedral ha sido vigilado por la Policía, que incluso ha intentado entrar en contacto con él de modo indirecto para negociar la devolución del famoso libro, que se considera como la primera guía turística del Camino compostelano. Cuando los investigadores se han convencido de que el sospechoso no cooperaría, han optado por detenerlo para intentar desbloquear el caso.

Año de hipótesis, de la desaparición al robo

La primera noticia de la desaparición del Códice Calixtino fue recibida como un imposible. El 6 de julio del 2011 la policía confirmó que investigaba la falta del Liber Sancti Iacobi de la caja fuerte de la catedral de Santiago, aunque no podía precisar el día exacto, entre el 30 de junio y el 5 de julio, en que la joya dejó de estar en su lugar. Las palabras desaparición o extravío fueron dejando paso en los primeros días a la hipótesis del robo, una teoría que se apoyaba en todas las líneas de investigación en una colaboración interna por la dificultades de acceder al libro, aunque la policía señaló deficiencias en el sistema de seguridad y fallos en la manera en que se conservaba la pieza en el archivo.

En las primeras horas se apuntaron dos posibles móviles: una venganza interna, dirigida fundamentalmente contra el deán de la catedral y entonces responsable del archivo, José María Díaz; y un robo realizado por encargo de un coleccionista. Algunos especialistas valoraron el Códice en 10.000.000 euros y el famoso ladrón de obras de arte Erik el Belga explicó aseguró que un robo así se puede encargar por 150.000 euros, pero que no se podría realizar sin colaboración desde dentro.

La policía, con la incorporación de especialistas de la Brigada de Patrimonio Histórico, comenzó a estudiar cerca de 400 horas de cintas de vídeo de las 25 cámaras que la catedral tenía instaladas. Con un problema añadido. En la habitación en la que se guardaba el libro no había cámaras, las más cercanas estaban situadas en los pasillos de acceso. El operativo incluyó controles de carreteras a los que se sumaron efectivos de la Guardia Civil y de la Guardia Nacional Republicana en Portugal.

Pasado un mes de la desaparición la policía mantuvo abierta todas las líneas de investigación. El robo se convirtió en hurto o un secuestro aprovechando, según los investigadores, la concurrida circulación en el interior del templo y la falta de control sobre el acceso al interior y las mochilas.

En esos días el Arzobispado de Santiago pidió a los ladrones que devolviesen el Códice y el gobierno descartó ofrecer una recompensa por su retorno.

Tres meses después, el deán dimitió como archivero catedralicio, reconociendo que la desaparición del Códice era determinante en esa decisión y que, según todas las versiones, las llaves de la caja en la que se conservaba el libro junto a otros documentos estaban puestas en la cerradura.

Encuentran el Códice Calixtino oculto en un garaje, metido en una bolsa de plástico

El Códice Calixtino, robado hace justo un año, ha sido encontrado este miércoles en un garaje ubicado en Milladoiro (A Coruña), en el edificio en el que reside el electricista detenido y presunto autor material del robo de este manuscrito, según informan fuentes de la investigación.

Begoña Bravo, una mujer bilbaína, ha contado a Efe cómo se produjo el hallazgo. "La Policía necesitaba testigos, y mi marido, Mauricio García, y yo estábamos justo en una terraza cerca", ha explicado. "Los agentes se acercaron a nosotros y nos preguntaron: '¿podrían acompañarnos a un reconocimiento, que necesitamos testigos?', pero sin explicar nada más".
Códice Calixtino
Lugar donde se encontraba oculto el Códice Calixtino. (Policía Nacional)

Bravo indicó que accedieron, "como no podía ser de otra manera", y que llegaron "a este garaje, lleno de porquería y suciedad". "Allí los efectivos miraron en un lado y otro, sacaron una maleta curiosamente muy limpia, pero que estaba vacía", apuntó. "Después encontraron otras bandejas de plata, y otros libros pertenecientes a la Catedral", aseguró, y añadió que "había una zona con cementos y ladrillo". "Entonces, el juez instructor José Antonio Vázquez Taín, al ver ese cemento, preguntó: ¿habéis mirado ahí?", enfatizó.

 A continuación, cuando procedieron a la inspección, "encontraron cuatro o cinco bolsas, empezaron a romper una por una, y apareció el Códice", afirmó. "Todos nos hemos puesto a llorar, también el juez", explicó Bravo, tras precisar que estaban en Milladoiro porque su hijo "lleva una cafetería allí", ya que ellos residen en otro municipio coruñés.

La Policía Nacional ha arrestado este martes al exempleado de la Catedral, Manuel Fernández Castiñeiras, a su mujer, Remedios Nieto Mayo, a uno de los hijos que tienen en común, Jesús Fernández Nieto, y a la pareja de éste último, María Jesús Quinteiro. Los nombres han sido proporcionados por las mismas fuentes. Todos ellos pasarán a disposición judicial este jueves.

"Muy contentos"

Una vez encontrado el Códice, la policía nacional y la comisión judicial lo trasladaron a la Catedral de Santiago, donde el arzobispo, Julián Barrio, y el deán de la catedral compostelana, José María Díaz, confirmaron su autenticidad.

Despúes, la policía nacional se lo llevó custodiado envuelto en una toalla blanca y hasta el viernes no regresará a la Catedral compostelana. Una vez identificado el libro, el arzobispo y el deán se han mostrado "muy contentos" y "satisfechos" por el hallazgo y han agradecido el trabajo policial para recuperarlo.
La policía ha señalado que el Códice Calixtino ha sido econtrado empaquetado con papel de periódico y aparentemente en buen estado. La obra, de incalculable valor, está custodiada ahora por los agentes a la espera de ser sometida a un peritaje para determinar si ha podido sufrir algún deterioro, informa el Ministerio del Interior en un comunicado remitido a los medios. En el mismo garaje del hallazgo se han encontrado otros dos facsímiles del Códice y también dos libros que podrían proceder de la Catedral de Santiago y cuyo origen se está investigando.

miércoles, 4 de julio de 2012

Detenido un electricista, su mujer y su hijo por el robo del Códice Calixtino

Un electricista ha sido detenido como presunto responsable de la desaparición del Códice Calixtino que durante 800 años custodió la Catedral de Santiago.

El arrestado, ex empleado del templo compostelano despedido cuando el poder eclesiástico se vio forzado a regularizar la situación laboral de sus trabajadores, es considerado desde hace meses autor material del robo de esta guía de peregrinos de incalculable valor.

Edición facsímil del Códice Calixtino que fue sustraído en Santiago
 
También han sido detenidos su mujer y su hijo, a los que se apunta como posibles cómplices, según recoge 'La Voz de Galicia'. La Policía ha vigilado durante los últimos meses al detenido y en las últimas semanas ha llevado a cabo varios registros en algunas de sus propiedades en los municipios de Negreira y O Grove. En una de sus casas se ha hallado casi un millón de euros, que podrían proceder de una hipotética venta del Códice, según las sospechas policiales. También han encontrado monedas y otros objetos artísticos que pertenecían a la catedral, de acuerdo con la información del mismo medio.

El detenido "no se muestra muy dispuesto a colaborar", según las autoridades. De hecho, todavía no ha sido recuperada esta joya histórica, artística y religiosa del siglo XII, a la que este electricista incluso habría llegado a poner precio, aproximadamente 40.000 euros, cantidad que, según él, el templo gallego le adeudaba por sus trabajos.

Las pesquisas se centraron desde el principio en el estrecho círculo de aquellos que tenían acceso a esta pieza. El director del Museo de la Catedral de Santiago, Ramón Yzquierdo, siempre defendió como "posibilidad más factible" que el Códice haya desaparecido por la acción de alguna persona del entorno próximo a la propia basílica.

Esta misma mañana, este historiador decía a Efe que "parece ser que es la versión que ahora toma más cuerpo", justo cuando el próximo jueves día 5 se cumple un año de la desaparición de este manuscrito.
Una docena de agentes se han dedicado en exclusiva a este caso, que acumula larguísimos interrogatorios (a más de setenta personas), cientos de horas de grabaciones y registros. La Brigada Central de Patrimonio ha desarrollado su trabajo dentro del más absoluto hermetismo, merced al secreto de sumario.

El deán de la Catedral, José María Díaz, declaró el lunes, antes de conocerse la detención, que "por órdenes superiores" no podía pronunciarse sobre este asunto, y que tampoco era "lo más conveniente" para su salud.
Díaz era el responsable del Archivo Catedralicio en el momento de la desaparición del Códice. Las escasas medidas de seguridad del habitáculo donde se guardaba esta pieza y la polémica generada con las llaves -varios medios publicaron que estaban puestas en la cerradura- provocaron su dimisión.

La Fiscalía de Galicia llegó a recomendar a la Iglesia la elaboración de un inventario de todo su patrimonio y la custodia en cajas fuertes de las reliquias de mayor interés. El Códice estaba en una sala acorazada, pero dentro de un recinto con pobres medidas de protección.

martes, 3 de julio de 2012

Enganchado al Camino de Santiago

ALBERTO realizó por primera vez el Camino de Santiago el verano del año 2000. Tardó 26 días en recorrer a pie los 750 kilómetros que separan Roncesvalles de la ciudad donde se supone que reposan los restos del apóstol. Lo hizo en compañía de su mujer, un hermano y su cuñada. Y se quedó atrapado por la magia de la Ruta Jacobea. "No sé que es lo que tiene, pero engancha", reconoce. Tanto es así que desde entonces no ha parado de hacer tramos "de los muchos Caminos que hay en España". Acaba de llegar de realizar el portugués, entre Oporto y Pontevedra, y ya está preparando la mochila para cubrir el tramo aragonés entre Somport y Puente la Reina. Alberto recorre durante el año todos los itinerarios que puede para luego ofrecer una "buena información" a las personas que se acercan hasta la sede de la asociación Amigos de los Caminos de Santiago de Bizkaia, ubicada en las Calzadas de Mallona. Forma parte de su junta directiva y es el encargado de "revisar las flechas del Camino del Norte". "Por eso", dice, "muchos domingos programamos salidas y yo voy con la brochita marcando el Camino".

Alberto Cantera posa con la vestimenta de gala de peregrino en las calzadas de Mallona. (Zigor Alkorta)
A Alberto y su mujer siempre les ha gustado andar. "Hacíamos monte y senderismo", recuerda, "pero nunca se nos había ocurrido hacer el Camino de Santiago, hasta que alguien lo planteó y nos animamos". Caminaron una media de 30 kilómetros diarios y siempre durmieron en albergues, excepto un par de noche en polideportivos. Llegaron a Santiago cansados, pero muy contentos. "Es una experiencia inolvidable", dice. "Por qué?, el preguntamos. "Por muchos motivos", responde. "Por ejemplo, haces amistad con mucha gente que luego la mantienes". Y en este sentido destaca que "en el Camino nunca estás solo aunque vayas solo". De hecho, el grupo de Alberto hizo amistad desde los primeros días con tres peregrinos procedentes de Madrid. "Al final, íbamos a los albergues y preguntábamos: ¿hay sitio para siete?, cuando en realidad nosotros éramos cuatro". Otro de los motivos que le hicieron engancharse al peregrinaje jacobeo fue la mística del Camino. "Hay tantos kilómetros que te da tiempo a pensar en todo, a hacer un repaso de la vida", confiesa, "y creo que es algo que le pasa a todo el mundo que hace el Camino".

Flechas De vuelta a casa aquel año 2000, Alberto se acercó hasta lo locales que tenía la asociación en el Casco Viejo. Se sentía en deuda por la información que le habían facilitado antes de partir. "Nos dijeron si nos queríamos hacer socios, y nos hicimos", recuerda. A partir de ese momento también comenzó a hacer tramos del Camino del Norte por su cuenta. "Me quedó el gusanillo de las flechas amarillas", reconoce. Pero no fue hasta 2006 cuando se involucró de lleno en la asociación que orienta y facilita la credencial del peregrino. "Hablaba tanto del Camino en casa que un día me dijo mi mujer: o bajas a colaborar con ellos o dejas de hablar del Camino". Así que se animó y comenzó a poner su granito de arena para que los peregrinos que hacen el Camino del Norte se sientan a gusto a su paso por Bizkaia. "Nosotros lo único que hacemos", dice Alberto, "es devolver lo que hemos recibido cuando vamos por ahí recorriendo los diferentes Caminos".

Y son muchos los que ha recorrido desde el año 2000. Solo tuvo unos meses de parón en 2010 debido a una enfermedad. "De la noche a la mañana, en una revisión de la próstata me dijeron que tenía un riñón muy mal y que me lo tenían que quitar", recuerda. Fue un momento muy duro para Alberto. "Se me cayó el mundo al suelo, pero afortunadamente todo salió bien y hoy en día doy gracias a Dios porque puedo seguir andando y haciendo vida normal con un solo riñón". Salió del bache gracias a la "ilusión y a la fuerza" que le da todo lo que rodea al Camino de Santiago. Ahora está esperando la jubilación, que será el año que viene, para cumplir un deseo relacionado con la Ruta Jacobea, como no podía ser de otra forma. "Me gustaría hacer el Camino del Norte con mi mujer, que también se va a jubilar, pero de forma más tranquila, sin prisas". Un Camino por el que siente una especial predilección. "Hay Caminos muy bonitos en toda España, por ejemplo, el sanabrés, por la montaña que tiene, o el mozárabe, pero el del Norte, que va por la costa, es precioso". Además lo siente como algo suyo porque es el encargado de que esté bien señalizado, por lo menos en la parte vizcaina. 

A pie También le gustaría volver al Camino francés a pesar de que "todo el mundo me comenta que está bastante masificado". Por eso, a la hora de aconsejar, Alberto siempre comenta a los potenciales peregrinos que se acercan a la asociación que hay otras alternativas en la geografía hispana "muy interesantes". Y a todos les dice lo mismo: que no hagan el Camino si no les gusta andar. "Te tiene que gustar", remarca, "porque si no, no aguantas". En cuanto a hacerlo a pie o en bicicleta, Alberto no aconseja porque "cada uno tiene sus gustos". Lo único que dice es que "hay gente que lo ha hecho en bicicleta y al acabar te comentan que lo van a repetir a pie". ¿Por qué? "Porque en bicicleta se hace mucho más rápido y te pierdes muchos detalles del paisaje". Además hace otra apreciación: "La convivencia es diferente haciendo el camino a pie; vas hablando con otros peregrinos. Yo, por ejemplo, he comentado cosas con peregrinos que no se las he contado ni a mi mujer ni a mis hijos". Este es otro de los misterios del Camino que, como a Alberto, le enganchó para siempre aquel verano del año 2000. "La primera vez, marca", concluye.

Vacaciones. El Camino de Santiago

Para muchos estas fechas son el comienzo de unas merecidas vacaciones, para cerca de 6 millones de parados no significan nada; si acaso poder disfrutar del clima propio del verano. A todos os propongo una alternativa a la indolencia y al relajo cansino de la estación veraniega. Se trata del estilo propio del Camino de Santiago. Ya sé, no se me oculta que a ciertas edades hablar de esto puede sonar a tomadura de pelo, pero me refiero al estilo no sólo a la realización del Camino.

Los que lo hemos hecho algunas veces, sabemos que hay que llevar pocas cosas en la mochila, desprenderse de todo aquello que no es necesario, y tener voluntad de caminar, de no quedarse a verlas venir. Ah, doy por supuesto que hay que tener el objetivo puesto en llegar al final del Camino que, en el caso del creyente, es un final-comienzo, pues es confirmar la fe a los pies del sepulcro del Apóstol Santiago, que dio su vida por afirmar el Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo, por afirmar que sólo Él es Camino, Verdad y Vida.

En el Camino todo el mundo se saluda y aun comparte vida y experiencias, nadie es extraño porque todos somos peregrinos, todos estamos de paso y comprendemos fácilmente al que flaquea y si a mano viene nos ayudamos para que todos podamos llegar al final. ¡Se me olvidaba! En el Camino y su final los peregrinos saben que la cosa está en preparar el ánimo a vivir “la gran perdonanza” que me abre las puertas del Obradoiro, el Pórtico de la Gloria, la vida nueva que me ofrece Jesucristo Nuestro Señor. En este verano, también nos podríamos plantear que en esta vida estamos de paso, que sólo pensando en el final las cosas cobran su sentido auténtico y que nuestro final no es otro que Dios, Dios Padre que nos espera dispuesto a perdonarlo todo aunque le hayamos estropeado la Hacienda, los talentos que nos dio para que gestionáramos la vida.

La Diócesis nos ofrece la realización del Camino de Santiago a iniciativa de un grupo de sacerdotes y seglares que saben organizar las cosas bien para que no haya más dificultades que las propias de la incomodidad de las agujetas y las ampollas de los que no vamos del todo preparados para andar. En el verano las parroquias entran en una especie de letargo y de un más que merecido descanso de tantísima actividad como desarrollamos en el curso, pero puede y debe ser el momento en que sacerdotes, religiosos y seglares, libres de otras actividades apostólicas, nos entreguemos a los “compañeros de viaje” que en la familia, en la vecindad, del pueblo pequeño, o en el mismo barrio del que mucha gente no tiene “posibles” para salir, nos fijemos en tantos compañeros del viaje de la vida que necesitan ayuda desde la comida imprescindible hasta la cura de ampollas y cansancios que la vida tiene cuando estamos tocados de falta de ingresos, y de desesperanzas, ampollas que la vida produce bien dolorosas y difíciles de curar.

Si hay algo en el Camino de Santiago que llama la atención es la capacidad de recuperación que muestra el peregrino, cuando hay una mano amiga que acude a cualquier pequeña o grande necesidad.  Llevar a los demás cualquier pequeño o gran detalle de solidaridad, que en cristiano se llama “caridad”, es decir Amor de un Dios que nos ha dotado con lo necesario para llegar al final del Camino y poder comenzar de nuevo, convenientemente renovados. Os invito a todos a hacer ese “camino” personal fijándonos en los compañeros de viaje que el Señor hace se crucen con nosotros: Familiares, amigos y conocidos están esperando la mano samaritana que nos digan una palabra justa, un bocadillo o una simple sonrisa de comprensión y ánimo.

Una ruta de peregrinación a la sombra del Camino de Santiago

La Vía Francígena, que lleva de Canterbury a Roma, no es tan prestigiosa como el archiconocido Camino de Santiago. Esta ruta de peregrina...