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miércoles, 5 de octubre de 2011

Los Amigos del Camino de Santiago asumen la gestión directa del albergue

Desde su apertura en la calle La Rúa en 1996, la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Estella se ha encargado de la gestión de las instalaciones aunque siempre delegando en una persona ajena al colectivo. Primero fue el donostiarra Chema Vázquez Portilla, le siguió de 2000 a 2005 el estellés Carlos Aramendía Arregui y, durante los últimos seis años, esta función correspondió al valenciano Luis Navarro Plo. La marcha de este último ha obligado al colectivo a asumir de forma directa las riendas del albergue en la figura de una integrante de su junta, Asunción Jover Armañanzas, una administrativa de 52 años.

"Desde el verano estaba sin trabajo lo que coincidió con el término de un ciclo por parte del anterior hospitalero, así que cuando se habló de la posibilidad de una gestión directa me animé. Soy una enamorada del Camino de Santiago, lo he hecho dos veces y tiene algo que engancha", indica Asunción Jover, que lleva tres semanas cuidando del albergue.

Por su parte, el colectivo que preside Javier Caamaño Eraso, cree que ha acertado en su decisión. "A pesar de que puede ser poco tiempo para hacer una valoración, estamos encantados de cómo ha asumido Asun las funciones de hospitalera", indica Javier Caamaño. La Asociación, la primera del país fundada en torno a la ruta jacobea en el año 1962, cuenta en la actualidad con cerca de 300 socios.

Atención y limpieza

En principio esta solución se adopta hasta diciembre, cuando el albergue cierra durante dos o tres semanas por Navidad. "Pero no descartamos que se pueda reanudar la actividad con la misma persona si ella está de acuerdo", avanza Javier Caamaño. Y la aludida, a su vez, se muestra prudente. "A mí se me dijo hasta finales de año. Después será la junta la que decida".

Y si el tiempo no se concreta, en cambio sí están claras las funciones del hospitalero. "Pretendo ofrecer la mejor atención al peregrino y limpieza en el albergue. Estamos para dar un servicio al que viene y aportarles todo lo que se puede. Ellos llegan si conocer nada y nuestra ayuda es fundamental para que pasen una estancia lo más agradable posible", indica Asun Jover.

El albergue, de planta baja más dos, dispone de 96 plazas divididas en cinco habitaciones. Por noche, se paga seis euros, de los que uno sirve para sufragar la sábana desechable que utilizan al dormir en las literas que en su día pertenecieron al antiguo cuartel militar de Estella.

El inmueble, ubicado a pie de la ruta jacobea en su entrada a la ciudad del Ega a través de la explanada del Santo Sepulcro, dispone también de servicio de lavandería, cocina, almacén para bicicletas y dos ordenadores con conexión a internet. Además, el hospitalero cuenta con una vivienda en la planta superior que, de momento, Asun Jover no utiliza. El horario cambia según las estaciones y, actualmente, abre a partir de las doce y media de la mañana y cierra a las diez de la noche.