Días para el próximo año Santo

martes, 31 de mayo de 2011

Cantando por el camino... de Santiago

Llevaba años pensando hacer el Camino de Santiago, pero al final siempre había algo que hacía que este proyecto se retrasase. Soy educador en el Hospital Psiquiátrico Penitenciario de Fontcalent. No es la primera vez que un grupo de pacientes del centro realiza el camino pero sí es la primera vez que se realiza con un un grupo de cinco pacientes que pertenece a un pequeño coro que he formado. Nos llamamos «De par en par» porque las puertas siempre están abiertas para quien lo desee. Surgió la idea de realizar el camino cantando como una excusa para seleccionar a los que más participaban en nuestro coro.

Finalmente, después de muchos y lógicos preparativos, salimos ilusionados el día 18 de mayo los cinco pacientes (Juan, Rafa, Antonio, Carlos y Pedro) y los tres acompañantes (Alfredo, Raúl y yo, Javier) a las 7 de la mañana. Lo que no podíamos imaginar era la intensa experiencia que nos tocaría vivir. Ni en los mejores pronósticos pude soñar lo que nos esperaba. Hemos superado con éxito la parte física sin problemas. Hemos vivido 24 horas al día una intensa relación entre nosotros y con todos los peregrinos. Hemos interiorizado la filosofía del camino, que nos ha enganchado para volver. Hemos vivido en resumen lo que viven todos los peregrinos de cualquier parte del mundo. Pero nosotros hemos vivido algo más gracias al canto.

Desde que llegamos el primer día a Sarria (Lugo), hemos cantado la misa en todas las parroquias por las que hemos pasado en las diferentes etapas hasta llegar a Santiago. No podéis ni imaginar la sensación que ha producido en los peregrinos, que desde un principio se convirtieron en nuestros «seguidores», el hecho de que un pequeño grupo de hombres, más aún de pacientes de un psiquiátrico penitenciario, participase cada día en la misa del peregrino con tanta pasión, con tanta fuerza. Mis chicos no entienden mucho de matices, de pianos, de reguladores, de tempos, etcétera. Ellos se ponen a cantar y ya no hay quien los pare. Cuanto más se sorprende la gente al escucharles más se animan...

Pero no sólo hemos cantado en iglesias, no. Hemos cantado mientras caminábamos, en los albergues, en alguna tienda de productos típicos... Cualquier lugar era bueno para cantar. El día 23 llegamos al albergue de Monte do Gozo, a cuatro kilómetros de la catedral de Santiago. Después de aposentarnos, ducharnos, comer un increíble menú de 7 euros y dormir la siesta, cantamos la misa en una pequeña capilla. Al terminar el acto, el sacerdote, que había parecido al principio un poco escéptico respecto a nuestras posibilidades corales, me preguntó si pensábamos cantar en la catedral al día siguiente en la misa de peregrinos. Yo le contesté que había oído que allí no solían dejar cantar a nadie y que además no me atrevía. No era lo mismo cantar en una parroquia que en una catedral como la de Santiago de Compostela.

Cuando fuimos al comedor del albergue a cenar coincidimos con grupo de chicas jóvenes de Barcelona que habían realizado ese día dos etapas juntas. Mis «cantores» quisieron presumir ante ellas de que «cantaban». Inicialmente no nos tomaron en serio y bromeaban. Pero cuando comenzamos a cantar una habanera a dos voces llamada No llores más dedicada a ellas aparecieron las lágrimas de emoción, los abrazos... Fue realmente emocionante. Después llegaron otras canciones, entre ellas la Salve rociera... hasta que llegó el vigilante y nos dijo que ya eran las diez y media y no podíamos cantar. Situaciones como ésta hemos vivido varias durante el camino pero sería largo de contar. Pero la guinda del pastel ocurrió al día siguiente. Me convencieron para que fuese a pedir permiso para cantar en la catedral. Fui a la sacristía con mi compañero Raúl (que no canta) y uno de los pacientes, Juan, que canta de tenor.

Cuando hablamos con la madre encargada de los cantos inicialmente hubo alguna reticencia, pero cuando insistimos en que era un grupo especial, que nos haría mucha ilusión etcétera, cambió de opinión y permitió, no sin antes hacernos una pequeña prueba a Juan y a mí, que cantásemos una canción en la comunión y otra al final de la misa. Colaboramos en su ensayo con los feligreses y leímos la lectura del día, todo ello ante miles de personas de todo el mundo. Estuvimos todo el tiempo en situación privilegiada dentro del altar. Tanto que podíamos casi «tocar» el botafumeiro cuando se puso en funcionamiento.

Al final de la misa los abrazos fueron tantos, que creo que no he recibido más abrazos que toda mi vida. Este privilegio reservado a unos pocos y conseguido casi sin quererlo por nosotros me hace sentirme como en una nube y un poco «desinflado» al abandonar el camino y volver a la rutina donde no hay saludos, charlas con desconocidos, risas, abrazos, esfuerzos físicos que acaban bebiendo agua de una fuente o refrescando los pies en un riachuelo, ausencia de prisa y de problemas...
Puedo afirmar sin lugar a dudas que se trata de una de las experiencias de mi vida y creo sin duda también de quienes me acompañaron. Espero poder repetirlo el próximo año.

domingo, 29 de mayo de 2011

Los albergues del Camino de Santiago en Navarra aumentan sus plazas un 18 %

Navarra han aumentado su capacidad de plazas en un 18 por ciento desde el pasado año, hasta las 2.142, tras la apertura de siete nuevos centros, según indica un estudio realizado por Eroski Consumer.
En el mismo se refleja también que el precio medio de un albergue ubicado en el Camino Francés a Santiago se ha incrementado hasta los 7,6 euros, 70 céntimos más que en febrero de 2010.

En los 142 kilómetros que tiene este Camino Francés en Navarra hay repartidos 40 albergues de peregrinos, de ellos doce son de titularidad pública, 20 son privados, 7 son parroquiales o de órdenes religiosas y uno de ANFAS, Asociación Navarra a favor de las personas con discapacidad intelectual.

Del total de 2.142 plazas, el Camino Francés ofrece 2.066, que representa un 96%, de ellas son públicas 836 (40%), otras 776 son privadas (38%) y las restantes 454 ofrecidas por las parroquias, la Colegiata (que ha ampliado su capacidad hasta las 183 y abierto el antiguo albergue de Itzandegia), órdenes religiosas y ANFAS.

Sin embargo, el estudio de Eroski indica que tan solo uno de cada cuatro albergues abre durante todo el año y que la gran mayoría de los restantes lo hacen de marzo a octubre, aunque algunos solo cierran durante las Navidades.

Con respecto a los precios, el informe apunta que la media en los albergues del Camino Francés navarro es de 7,6 euros, y sube hasta los 8,7 cuando se trata de los privados.
La mitad de los albergues no permiten la reserva y alojan al peregrino según el orden de llegada, y además los peregrinos cuentan con servicios de empresas de transporte de mochilas que cobran de media 7 euros por etapa.

En cuanto a la calidad de los albergues del Camino Francés, Eroski señala que desde el Año Santo de 2004 ésta ha experimentado "un espectacular salto cualitativo debido al auge de albergues privados y el deseo por destacar respecto a la competencia".

De entre todos destaca el nuevo albergue de Roncesvalles que ha aumentado su precio en un 66 % pero su equipamiento e instalaciones "están por encima de la media" y "lo mismo ocurre con el resto de privados".

Otros datos muestran que el 75 % de los albergues tienen lavadora frente al 60 % de comienzos de 2010, con unos precios que oscilan entre 0,5 y 3,5 euros; el 60% tiene también secadora cuando en 2010 la tenían el 41 %; han aumentado un 10 % los albergues que tienen taquillas individuales con llave para que los peregrinos depositen su mochila y objetos personales; y más de la mitad disponen de una máquina de vending de agua y refrescos y de café.

Además, un 40 % de los albergues cocinan para el peregrino y además del desayuno preparan menús económicos, mientras que un total de 29 albergues ponen a disposición de los caminantes una cocina para que ellos mismos puedan guisar.

Otros servicios son internet a través de wi-fi, del que disponen el 80 por ciento, y el teléfono público, que tienen el 40 por ciento, además de cuartos cerrados para guardar bicicletas, que tienen todos los albergues salvo cuatro, mientras que sólo un 0,5 % de ellas dispone de establos para quienes hacen el camino a caballo.

'Por el Camino de Santiago en busca del Grial'

La compañía teatral 'Los navegantes' representa su espectáculo 'Por el camino de Santiago en busca del Grial' este domingo, 29 de mayo, a las 18.30 horas, en el centro Cívico Teodoro Sánchez Punter del barrio de San José de la capital aragonesa.

'Por el Camino de Santiago, en busca del Grial' es un concierto de música antigua y tradicional que mezcla una "inverosímil panoplia de historias, leyendas, misterios y mixtificaciones" que se han ido forjando en torno al Grial y a la ruta jacobea a lo largo de los siglos.

Este trío de músicos y juglares interpretan un repertorio que abarca desde un himno del 'Codex Calixtinus' hasta músicas tradicionales gallegas o judías, cantigas de Alfonso el Sabio, Ductias inglesas de la Baja Edad Media e incluso una canción atribuida a San Francisco de Asís.

Entre los temas musicales aparecen historias del rey Arturo y el caballero Lancelot, relatos de las peregrinaciones, las batallas por las reliquias de los santos, de Alfonso I el Batallador y de los Templarios.

Este espectáculo se ha representado previamente en la catedral de Roda de Isábena (Huesca), la iglesia de San Pablo de Zaragoza, la de Santa María de Albarracín (Teruel), la de Santa Cruz de la Serós (Huesca) o la Colegiata de Bolea (Huesca).

Entre los instrumentos que utiliza la compañía destacan un organistrum, dos zanfoñas, un laúd árabe, un salterio centroeuropeo, una nykelharpa, un rabel, una mandola, y diversos tipos de percusión.

Las claves para hacer el Camino de Santiago si eres diabético

La Fundación para la Diabetes aconseja llevar insulina suficiente, reforzar los controles de glucosa y aumentar la hidratación, entre otra...