Días para el próximo año Santo

viernes, 12 de noviembre de 2010

Padre e hijo en la ruta de Santiago

Martin Sheen y Emilio Estévez presentaron en Santiago de Compostela su film "The way" ("El camino"), que se estrenará comercialmente en España el próximo viernes 19, antes incluso de iniciar su circulación en los Estados Unidos.

El estreno mundial de El camino tuvo lugar en el Teatro Principal de Compostela, con la presencia de Sheen, su hijo Estévez, el productor Julio Fernández (presidente de Filmax Entertainment) y el conselleiro de Cultura de Galicia , Roberto Varela. Es indudable que la película constituye un proyecto personal de Sheen como actor, y de su hijo Estévez como productor, director, guionista e intérprete secundario.


El camino, que se basa en la novela Off the road de Jack Hitt y cuyo libreto escribió Estévez, ubica su acción sobre el trasfondo de las célebres peregrinaciones a la presunta tumba del apóstol Santiago, que una tradición discutida sitúa en esa ciudad gallega. Sheen, hijo de madre irlandesa y padre gallego, encarna a un padre que va a España a recoger las cenizas de su hijo muerto (Estévez) y se reencuentra espiritualmente con el Camino y los valores que representa.

En su tránsito a lo largo del Camino, ese oftalmólogo viudo y escasamente sociable se irá abriendo de a poco al contacto con algunos compañeros de peregrinación: un irlandés interpretado por Yorick van Wageningen; una mujer conflictiva que tiene el rostro de Deborah Kara Unger; un escritor bloqueado (James Nesbitt).

Sheen se ha declarado "conmovido" por lo que llama "una vuelta a los orígenes", un dato que va a duplicarse muy pronto: tras terminar esta película, y antes de encarar el personaje del tío Ben en la próxima entrega del Hombre Araña, se dispone a actuar en una producción rodada en la aldea irlandesa donde nació su madre.

De hecho, las opciones cinematográficas recientes de Sheen se inscriben muy nítidamente en el marco de ese doble origen. "Siempre he sentido un equilibrio entre ambas culturas, nunca me he sentido más español que irlandés, ni más irlandés que español", dijo el actor durante la conferencia de prensa que concedió en Santiago de Compostela antes de presentar la película. "Quiero a ambos países, y ambas culturas tienen una profunda influencia en mí", agregó.

"Es un extraordinario círculo de acontecimientos", afirmó igualmente Sheen. "Tener la oportunidad de trabajar en España y en Irlanda, dos de mis países favoritos, de trabajar en su cultura, sus pueblos, es increíble".

La presentación española de El camino tuvo lugar dos días después de la visita del papa Benedicto XVI a Santiago, y Sheen dijo también que estuvo presente en la Plaza del Obradoiro, frente a la catedral de Santiago, en la misa que fuera oficiada por el Pontífice.

Emilio Estévez, que ya había dirigido a su padre en Bobby (una ficción en torno al asesinato de Robert Kennedy) y para quien El camino es su cuarta película como director, dijo por su parte que siempre se sintió "guiado" por el espíritu de su abuelo gallego, y "muy conectado con España". También aseguró que le gustaría hacer otra película en España, donde según él (y "a diferencia de Hollywood"), no hay egos.

Estévez explicó igualmente que había querido evitar los "folklorismos", "exotismos" y estereotipos en los que suele incurrir el cine norteamericano cuando retrata culturas extranjeras, y precisó, para posible fastidio de Woody Allen, que había querido "evitar los errores de Vicky Cristina Barcelona", sean éstos los que fueran.

Con respecto al rodaje de El camino, Estévez dijo también que salió adelante entre "milagros y bendiciones", aunque pudo añadir (un tanto sorprendentemente, habida cuenta del tema de la película) que "la religión no tiene nada que ver". Contradiciendo o en todo caso complementando las declaraciones del director, actor y libretista, el conselleiro de Cultura gallego, Roberto Varela, pudo sostener a su vez que la película da ganas de recorrer el Camino porque "refleja muy bien su espiritualidad".

El productor Julio Fernández, ejecutivo de la empresa gallega Filmax Entertainment, coproductora del film, destacó que éste "universaliza" el Camino, y ya ha comenzado el operativo para que esa universalidad llegue a las pantallas. Tras exhibirlo en el festival de Toronto, ha comenzado la promoción en los Estados Unidos con los primeros pases celebrados en Detroit, Denver, Nueva York, Sacramento y Dallas. Los productores aspiran a que el estreno definitivo norteamericano, para el cual aún no hay fecha, se produzca en unas 2.000 salas.

Cuando dos raíces célticas (irlandesa y gallega) coinciden

"Crecí oyendo hablar de Santiago y los peregrinos, así que esta película me permite cumplir un sueño", explicó Martin Sheen, nacido Ramón Estévez, durante la conferencia de prensa que brindó en Compostela. "Mi padre es mi héroe, fue la persona que más me influyó mientras crecía", agregó.

Francisco Estévez llegó a Estados Unidos cuando tenía 16 años, en 1914, pero no pudo entrar como español porque había una cuota de españoles debido a la guerra hispano-estadounidense de 1898. De modo que se fue con su hermano a La Habana, donde vivió tres años y volvió a entrar en Estados Unidos por Miami como cubano. "Tuvo un viaje interesante", bromea hoy su hijo.

La madre de Sheen, Mary Ann Phelan, que murió cuando el futuro actor sólo tenía once años, emigró a Estados Unidos durante la guerra de independencia irlandesa.

"Ahora me veo, con 70 años, volviendo a la tierra natal gallega de mi padre para hacer una película sobre el Camino de Santiago, y empecé la semana pasada en Dublín la preproducción de un film sobre el pueblo de mi madre, donde volveré el jueves para empezar a rodar", explicó el protagonista de The west wing con una cuota de emoción.

"El camino, aparte de ser un viaje físico, también es un viaje espiritual... el tema principal de esta película es que todos necesitamos de una comunidad, nos necesitamos unos a otros, pero caminamos solos", sostuvo también el actor.

Sheen tuvo que caminar realmente mucho para representar su personaje en la película, aunque su hijo sostiene que quien más padeció fue él, quien se tomó en trabajo de emplear primero las botas que utilizaría su padre para ablandarlas y evitarle las correspondientes ampollas. Y, de todos modos, "tuvo que pedirle que caminara más despacio", bromea Emilio Estévez.

martes, 9 de noviembre de 2010

Peregrinaje foto a foto


Ya se puede disfrutar en Gotarrendura de la exposición fotográfica ‘Bien y tú. Apuntes sobre el Camino de Santiago’, compuesta por instantáneas de David Arranz, Francisco Heras y Eduardo Margareto, acompañadas por textos de Paco Alcántara.

La muestra estará hasta el 12 de diciembre en la Asociación Cultural ‘Santa Teresa’, donde se pueden ver 19 de las 36 imágenes –ha sido necesario reducir el número de fotografías expuestas por problemas de espacio- que reflejan la esencia de la ruta jacobea, a partir de momentos puntuales en la vida de los peregrinos durante su marcha. El horario es de 12 a 13 horas, de lunes a sábado.

Itinerante

La inauguración, el pasado domingo por la mañana, ha corrido a cargo de Alejandro Núñez, jefe del Servicio Territorial de Cultura de la Junta de Castilla y León en Ávila; Fernando Martín, alcalde de Gotarrendura, y Raquel Martín, presidenta de la Asociación de Amigos de Santiago de Ávila.

El regidor ha agradecido a la Administración regional la posibilidad de contar con “un añadido cultural más” en la localidad en este Año Jacobeo, destacando el incremento registrado en el número de peregrinos que han parado en el albergue de Gotarrendura –pasando de los 164 de todo 2009 a los 220 hasta el pasado 31 de octubre-.
Con esta parada en Ávila finaliza su recorrido por Castilla y León una iniciativa respaldada por la Junta de Castilla y León dentro de los actos con motivo del Año Jacobeo 2010. La muestra ha pasado por Castrojeriz (Burgos), Aguilar de Campoo (Palencia), Medina de Rioseco (Valladolid), Carrión de los Condes (Palencia), Benavente (Zamora), Peñaranda de Bracamonte (Salamanca) y San Esteban de Gormaz (Soria).

La exposición se completa con la edición de un libro que también pretende ser un homenaje a los peregrinos que encuentran en el Camino de Santiago y, en especial, a Julián Campo y José Manzano, dos peregrinos y hospitaleros que fallecieron en el accidente de tren que tuvo lugar en Palencia en el año 2006.

El título de la muestra, ‘Bien y tú’, hace referencia a la frase con la que ambos misioneros saludaban a los peregrinos cuando llegaban a los albergues en los que pasaban una temporada antes de retornar a Calcuta y Eritrea.

Comunicación y signos en el Camino de Santiago

Debemos desterrar de nuestras mentes la idea de que la Comunicación es un sistema o proceso moderno que se desarrolla a través de los periódicos o los medios audiovisuales. El Camino estaba ya lleno de mensajes… desde la Edad Media.

Tomemos una imagen clásica de una ciudad de Castilla: la entrada a Burgos por el Arco de Santa María. Ante nosotros se hallarán, en una única imagen, los símbolos del poder civil y religioso. En el mismo arco está la figura del emperador, en un espacio central del retablo pétreo y, en lo alto, entronizada, la Virgen María. Por si fuera poco, al fondo, las airosas torres de la catedral también nos hablan del poderío de la iglesia.

Torres y murallas

Antaño no había periódicos ni televisiones, pero había una comunicación. El viajero que llegaba ante una ciudad lo sentía cuando veía de lejos las torres y las murallas.

Las murallas definían visualmente dos mundos: el de dentro, jerárquico, protegido, especializado y cerrado, y el de afuera, rural, contribuidor y abierto. Estar a un lado u otro de los muros implicaba incluso un posicionamiento socioeconómico. Fuera estaba el territorio explotado, inseguro, el temor, el lugar por donde se hacían correrías para recoger vituallas, la tierra de los contribuidores al progreso del centro urbano, el espacio por el que llegaba el enemigo.

Dentro se disfrutaba de la protección del gobernante, aunque también se sufría su dominio. Pero ese dominio, esa exhibición de poder, facilitaba la pacificación de las masas. Sin pacificación no hay un desarrollo de la economía y, sin éste, no se recogen tributos. En los edificios de la iglesia, las portadas, los altares, las pinturas murales o los inmensos vitrales se destilaban argumentos mediante los cuales se explicaba, se vendía, una ideología y una religión a las masas iletradas de la Edad Media.

La comunicación desde el poder religioso o desde el poder civil, está en el escenario que recorrían los viajeros y peregrinos. Palacios, templos, murallas y ceremoniales obnubilaban y condicionaban al ser humano como hoy lo hacen los programas y “spots” televisivos. Pero, además, entre los grandes hitos urbanos estaban los territorios rurales, en los que también se alcanzaban a ver los elementos distintivos del poder. Las estructuras de las iglesias y monasterios, o los castillos que se alzaban en los oteros, realzaban permanentemente la representación del poder.

Y por si fuera poco, otros signos mostraban al viajero su propio valor. En Castrogeriz (Burgos), en la iglesia parroquial de Santo Domingo, aparecen sendas calaveras que nos recuerdan la fugacidad de la existencia con la leyenda “O mors o aeternitas”. Y el viajero recordará la sentencia de Horacio: “Pallida mors aequo pulsat pede pauperum tabernas regumque turres”. No somos nada.

El tañido de las campanas

La comunicación también llegó siempre al peregrino por el oído, mediante el tañido de las campanas. Aún en medio de la niebla, hasta las campanas de las iglesias y monasterios avisaban y orientaban al viajero del camino de la salvación. León conserva una campana datada en el siglo XI, correspondiente a la basílica de San Isidoro, que se tiene por la más antigua de la ruta jacobea.

En multitud de iglesias de todo el territorio la imagen de Santiago recordaba la peregrinación, igual que lo hacían los hospitales e incluso los peregrinos, con su habitual indumentaria. Si había grandes hospitales que impresionaban por su magnificencia –el Hospital del Rey en Burgos y el de San Marcos en León- en pequeños pueblos también aparecían humildes locales en los que el peregrino recibía caridad y un lugar para el descanso.

Las imágenes del apóstol Santiago nos revelan su historia y los mitos tejidos en torno a su figura. Uno de esos mitos está referido a su carácter guerrero. Abundan sus representaciones como caballero, frecuentemente en un caballo blanco, esgrimiendo la espada y decapitando a algún soldado del Islam, en recuerdo a la mítica batalla de Clavijo, en la que habría ayudado a las huestes cristianas a obtener una resonada victoria, que acabó con el vergonzoso tributo de “Las cien doncellas”.

El Santiago Matamoros está en multitud de iglesias de toda Castilla y León, a veces en trabajos de notable sabor popular, otras en magníficas obras. Frecuentemente, el Apóstol aparece con la típica indumentaria del peregrino: el bordón o bastón, el sombrero, la concha (frecuentemente en el sombrero) y la calabaza. Es un modelo iconográfico atípico, en el que se pierde la simbología original y se suplanta por la de los fieles que acuden a venerar las reliquias. Pero, junto a los elementos artísticos y monumentales comunicadores, estaba el otro gran monumento, el de la oralidad, integrado por experiencias, conocimientos, historias y mitos que corrían de boca en boca, y que fluían rápidamente por esta vía. Los milagros, además, quedaban impresos en los libros de los viajeros que contribuyeron a expandir el prestigio de la ruta.

Hoy el Camino de Santiago sigue plenamente lleno de mensajes. No sólo los aludidos anteriormente, sino los incorporados en la modernidad, tales como la flecha amarilla o esa vieira de aire abstracto, pero plenamente incorporado al elenco icónico del país. Un puente, un letrero, un carro o una roca a la vera del camino, son puntos propicios para pintar una concha que nos habla del viaje y nos incita a soñar; una pared vieja o una simple alcantarilla es lugar que aprovecha el alberguero para ofertar un menú del peregrino o un lecho a precio asequible. La comunicación continúa.

lunes, 8 de noviembre de 2010

Martin Sheen dice estar encantado de lograr "el sueño" de rodar "The way"

El actor estadounidense de origen gallego Martin Sheen afirmó hoy estar encantado de haber logrado el sueño de rodar la película "The Way", sobre el Camino de Santiago, bajo la dirección de su hijo, Emilio Estévez.

"Estoy encantado de que el sueño se haya convertido en realidad", dijo Sheen en la presentación en Santiago de Compostela del filme, que se proyectará en 150 salas comerciales españolas el próximo 19 de noviembre.

"The Way" narra la historia de un oftalmólogo californiano que viaja a Francia al enterarse de que su hijo falleció en un temporal en los Pirineos y descubre que pretendía recorrer el Camino de Santiago, por lo que decide hacerlo por él cargando con sus cenizas.

"El Camino puede parecer una experiencia física pero acaba convirtiéndose en algo espiritual", comentó al actor, quien señaló que sólo hizo tramos de esa vía con el equipo de filmación y subrayó que el mensaje que transmite la película es que "uno puede hacer el Camino solo pero se da cuenta de que necesita a la comunidad".

Sheen se encuentra actualmente preparando la filmación de su próxima película, que se titulará "Stela day" y que se rodará en la aldea natal de su madre en Irlanda, basada en la historia verídica de un sacerdote, interpretado por él, que en la década de 1950 estableció una sala de cine.

También apuntó que la semana pasada se comprometió a intervenir en el rodaje de una nueva película de la serie "Spiderman".

Su hijo, el director del filme "The Way", afirmó que la grabación ha estado marcada por una serie de "bendiciones" y de "milagros", y aseguró que constituye para él "un mensaje de amor a España, un homenaje al abuelo de origen gallego".

"Siempre me he sentido en contacto con España. Vivo en Los Ángeles pero con un estilo de vida muy español. Tengo una amplia huerta y un viñedo. Produzco mi vino y mi comida, incluidos pollos y huevos. Cuando no estoy haciendo películas hago de granjero", comentó Estévez, quien confesó": "Me siento guiado por el espíritu de mi abuelo".

Destacó que inicialmente el filme contenía una cita de un libro de la actriz estadounidense Shirley MacLaine, que ha recorrido el Camino de Santiago, pero que en el montaje la suprimieron porque su intención era evitar cierta "fantasía" y conceder algo "auténtico" de manera que el espectador "sienta el tiempo, la comida y el vino".

Precisó que la película ya ha pasado una serie de pruebas para determinar el grado de aceptación entre el público en diversas ciudades estadounidenses entre las que citó Sacramento, Denver, Dallas, Detroit y New York, y dijo que "la respuesta ha sido abrumadora".

En las encuestas posteriores, el 97 por ciento de los espectadores dijo que recomendaría visionar la película y casi 90 por ciento expresó su interés por visitar España y recorrer el Camino de Santiago, según Estévez.

El productor de la película, Julio Fernández, de la empresa Filmax, indicó que su intención era hacer coincidir la presentación de la película con la visita del Papa Benedicto XVI y expresó su confianza en que "al final se irá estrenando en todo el mundo".

Apuntó que en unos países "irá a cines, en otros irá directamente al vídeo y en otros a la televisión" y afirmó que "va a tener presencia absolutamente en toda Europa".

Fernández indicó a Efe que la película ha tenido un coste de 3 millones de euros, de los que entre 650.000 y 700.000 proceden de subvenciones, incluidos unos 300.000 de la Consellería de Cultura y el resto de la empresa pública Xacobeo.

Añadió que si hubiera tenido que contratar a Sheen, éste "cobraría 15 millones de dólares" por tratarse de una "estrella", por lo que concluyó que el filme se ha hecho "con mucho corazón y mucha entrega".

Por su parte, el conselleiro de Cultura destacó que la película puede contribuir a que aquellos que hayan recorrido el Camino regresen y quienes todavía no lo hayan experimentado lo intenten, y dijo que en ella se puede disfrutar de un "viaje exterior" de los paisajes gallegos y los pueblos que atraviesa, que pero también de un "viaje interior" lleno de espiritualidad.

domingo, 7 de noviembre de 2010

Veinte horas de espera para ocupar las primeras filas cerca del Papa

Mucha fe, paciencia infinita y un buen saco de dormir. Esta fue la mejor de las recetas aplicada por buena parte de las personas que desde las 18.30 horas del viernes se fueron concentrado junto al principal acceso al Obradoiro para ver a Benedicto XVI lo más cerca posible.

Si el perfil de los miles de peregrinos que durante este año santo hicieron el Camino de Santiago resultó de los más caleidoscópico, la profunda religiosidad católica y las ganas de escuchar en persona al Papa eran las principales motivaciones de quienes se atrevieron a pasar la noche del viernes al aire libre con el único resguardo de las paredes de San Xerome y Fonseca y las improvisadas vallas que la policía tuvo que colocar para que la fila de devotos no se transformase en un tumulto.

Los más madrugadores fueron tres frailes de Samos que permanecieron junto a la valla de acceso desde las 18.30 horas hasta el momento en el que pudieron entrar en la plaza. Tras los hermanos José Antonio, Luis Alfredo y Juan Luis, el venezolano afincado en Madrid Javier Frías guardaba un sitio soñado desde hace 28 días, ya que este fue el tiempo transcurrido desde que salió de Irún para hacer el Camino de Santiago a pie «y vivir la experiencia de reencontrarse con uno mismo y coincidir con el Santo Padre».

La historia de Javier Frías es muy similar a la de Abelardo Gómez, su compañero bajo las estrellas, que también realizó el Camino, pero desde Valdestillas, un pueblecito de Valladolid. Siempre quiso hacer la ruta y se decidió al oír en la radio que el Papa viajaría a Santiago. Y en algunos tramos del Camino se encontró con Sergio Fernández, un joven cuya motivación real para la paliza de pasar la noche al raso no era la de estar cerca del padre de la Iglesia, sino del suyo, un devoto del Camino que a sus 69 años de edad descansaba en un hotel cercano mientras Sergio le guardaba el sitio tras 800 kilómetros a pie. Sin motivación religiosa, pero con la alegría de haber estrechado lazos con su padre, este peregrino-acompañante criticó que hubiese tantos sitios reservados en el Obradoiro mientras que los romeros con credenciales de peregrino tenían que guardar cola y con el riesgo de que no hubiese sitio para todos.

Y aunque parezca mentira, algunos de estos devotos sin techo tenían una cama bien cerquita, pero no quisieron arriesgar. Este fue el caso de los compostelanos Inma López y Carlos Rico, de Aríns, que cambiaron el colchón por las sillas de playa «porque los periodistas nos asustasteis tanto con la cantidad de gente que iba a venir... Y nosotros no queríamos perdernos esto».

Santiago acogerá el lunes el extreno de "The way", de Emilio Estévez.

El Teatro Principal de Santiago de Compostela acogerá el próximo lunes el estreno de la película "The way" (El Camino), dirigida por Emilio Estévez, también coprotagonista junto a su padre, Martin Sheen.

El rodaje del filme, producido por Filmax y patrocinado por la sociedad de gestión del Xacobeo, transcurrió durante siete semanas en diferentes puntos del Camino de Santiago, informó la Xunta en un comunicado.

Para la jornada de presentación en Santiago está programado un primer pase para los medios de comunicación a las 10:00 horas, y posteriormente se celebrará una conferencia de prensa en la que estarán Emilio Estévez y Martin Sheen, además del conselleiro de Cultura y Turismo, Roberto Varela.

Ya por la tarde, a partir de las 19.30 horas, tendrá lugar el preestreno oficial de la película.

Antes de su distribución en las salas de cine, a partir del 19 de noviembre, la cinta se proyectará en Madrid el día 10.

"The way" narra la historia de Tom Avery (Martin Sheen), un reputado oftalmólogo que vive en California, donde un día recibe una llamada desde Francia en la que se le comunica que su hijo Daniel (Emilio Estevez) falleció en un temporal en los Pirineos.

El padre decide viajar a Francia, donde descubre que su hijo pretendía realizar el Camino de Santiago, por lo que decide hacerlo por él.

La película incluye escenas rodadas en el interior de la catedral de Santiago, un hecho considerado "un milagro" en palabras del propio Martin Sheen.

El reparto principal lo completan la actriz canadiense Deborah Kara Unger y los actores Yorick Van Wageningen, de origen holandés, y el norirlandés James Nesbitt.

Las claves para hacer el Camino de Santiago si eres diabético

La Fundación para la Diabetes aconseja llevar insulina suficiente, reforzar los controles de glucosa y aumentar la hidratación, entre otra...